Second Sunday in Ordinary Time – January 20, 2019

Marriage at Cana – Gioto, Scrovengi (Arena) Chapel, Padua, Italy

Reading 1IS 62:1-5

For Zion’s sake I will not be silent,
for Jerusalem’s sake I will not be quiet,
until her vindication shines forth like the dawn
and her victory like a burning torch.

Nations shall behold your vindication,
and all the kings your glory;
you shall be called by a new name
pronounced by the mouth of the LORD.
You shall be a glorious crown in the hand of the LORD,
a royal diadem held by your God.
No more shall people call you “Forsaken, “
or your land “Desolate, “
but you shall be called “My Delight, “
and your land “Espoused.”
For the LORD delights in you
and makes your land his spouse.
As a young man marries a virgin,
your Builder shall marry you;
and as a bridegroom rejoices in his bride
so shall your God rejoice in you.

Responsorial PsalmPS 96:1-2, 2-3, 7-8, 9-10 

R. (3) Proclaim his marvelous deeds to all the nations.
Sing to the LORD a new song;
sing to the LORD, all you lands.
Sing to the LORD; bless his name.
R. Proclaim his marvelous deeds to all the nations.
Announce his salvation, day after day.
Tell his glory among the nations;
 among all peoples, his wondrous deeds.
R. Proclaim his marvelous deeds to all the nations.
Give to the LORD, you families of nations,
give to the LORD glory and praise;
 give to the LORD the glory due his name! 
R. Proclaim his marvelous deeds to all the nations.
Worship the LORD in holy attire.
Tremble before him, all the earth;
Say among the nations: The LORD is king.
He governs the peoples with equity.
R. Proclaim his marvelous deeds to all the nations.

Reading 21 COR 12:4-11

Brothers and sisters:
There are different kinds of spiritual gifts but the same Spirit; 
there are different forms of service but the same Lord;
there are different workings but the same God
who produces all of them in everyone.
To each individual the manifestation of the Spirit
is given for some benefit.
To one is given through the Spirit the expression of wisdom;
to another, the expression of knowledge according to the
same Spirit;
to another, faith by the same Spirit;
to another, gifts of healing by the one Spirit;
to another, mighty deeds;
to another, prophecy;
to another, discernment of spirits;
to another, varieties of tongues;
to another, interpretation of tongues.
But one and the same Spirit produces all of these,
distributing them individually to each person as he wishes.

Alleluia CF. 2 THES 2:14

R. Alleluia, alleluia.
God has called us through the Gospel
to possess the glory of our Lord Jesus Christ.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 2:1-11

There was a wedding at Cana in Galilee,
and the mother of Jesus was there.
Jesus and his disciples were also invited to the wedding.
When the wine ran short,
the mother of Jesus said to him,
“They have no wine.”
And Jesus said to her,
“Woman, how does your concern affect me?
My hour has not yet come.”
His mother said to the servers,
“Do whatever he tells you.”
Now there were six stone water jars there for Jewish ceremonial washings,
each holding twenty to thirty gallons.
Jesus told the them,
“Fill the jars with water.”
So they filled them to the brim.
Then he told them,
“Draw some out now and take it to the headwaiter.”
So they took it. 
And when the headwaiter tasted the water that had become wine,
without knowing where it came from
— although the servers who had drawn the water knew —,
the headwaiter called the bridegroom and said to him,
“Everyone serves good wine first,
and then when people have drunk freely, an inferior one;
but you have kept the good wine until now.”
Jesus did this as the beginning of his signs at Cana in Galilee
and so revealed his glory,
and his disciples began to believe in him.

Segundo Domingo Ordinario – 20 De Enero 2019

Segundo Domingo Ordinario
Leccionario: 66

Marriage Feast at Cana – Giotto, Scrovengi (Arena) Chapel, Padua, Italy

Primera lectura 

Is 62, 1-5

Por amor a Sión no me callaré
y por amor a Jerusalén no me daré reposo,
hasta que surja en ella esplendoroso el justo
y brille su salvación como una antorcha.

Entonces las naciones verán tu justicia,
y tu gloria todos los reyes.
Te llamarán con un nombre nuevo,
pronunciado por la boca del Señor.
Serás corona de gloria en la mano del Señor
y diadema real en la palma de su mano.

Ya no te llamarán “Abandonada”,
ni a tu tierra, “Desolada”;
a ti te llamarán “Mi complacencia”
y a tu tierra, “Desposada”,
porque el Señor se ha complacido en ti
y se ha desposado con tu tierra.

Como un joven se desposa con una doncella,
se desposará contigo tu hacedor;
como el esposo se alegra con la esposa,
así se alegrará tu Dios contigo.


Salmo Responsorial

Salmo 95, 1-2a. 2b-3. 7-8a. 9-10a y c.

R. (3) Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un nuevo canto,
que le canten al Señor toda la tierra;
cantemos al Señor y bendigámoslo.    
R. Cantemos la grandeza del Señor.
Proclamemos su amor día tras día, 
su grandeza anunciemos a los pueblos;
de nación en nación, sus maravillas.  
 R. Cantemos la grandeza del Señor.
Alaben al Señor, pueblos del orbe,
reconozcan su gloria y su poder
y tribútenle honores a su nombre.  
R. Cantemos la grandeza del Señor.
Caigamos en su templo de rodillas. 
Tiemblen ante el Señor los atrevidos. 
“Reina el Señor”, digamos a los pueblos, 
gobierna a las naciones con justicia.  
 R. Cantemos la grandeza del Señor.


Segunda Lectura

1 Cor 12, 4-11

Hermanos: Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo.

En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Uno recibe el don de la sabiduría; otro, el don de la ciencia. A uno se le concede el don de la fe; a otro, la gracia de hacer curaciones, y a otro más, poderes milagrosos. Uno recibe el don de profecía, y otro, el de discernir los espíritus. A uno se le concede el don de lenguas, y a otro, el de interpretarlas. Pero es uno solo y el mismo Espíritu el que hace todo eso, distribuyendo a cada uno sus dones, según su voluntad.

Palabra de Dios.


Aclamación antes del Evangelio

Cf 2 Tes 2, 14

R. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio,
a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
R. Aleluya.


Evangelio

Jn 2, 1-11

En aquel tiempo, hubo una boda en Caná de Galilea, a la cual asistió la madre de Jesús. Éste y sus discípulos también fueron invitados. Como llegara a faltar el vino, María le dijo a Jesús: “Ya no tienen vino”. Jesús le contestó: “Mujer, ¿qué podemos hacer tú y yo? Todavía no llega mi hora”. Pero ella dijo a los que servían: “Hagan lo que él les diga”.

Había allí seis tinajas de piedra, de unos cien litros cada una, que servían para las purificaciones de los judíos. Jesús dijo a los que servían: “Llenen de agua esas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde. Entonces les dijo: “Saquen ahora un poco y llévenselo al mayordomo”.

Así lo hicieron, y en cuanto el mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber su procedencia, porque sólo los sirvientes la sabían, llamó al novio y le dijo: “Todo el mundo sirve primero el vino mejor, y cuando los invitados ya han bebido bastante, se sirve el corriente. Tú, en cambio, has guardado el vino mejor hasta ahora”.

Esto que hizo Jesús en Caná de Galilea fue el primero de sus signos. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.

Segundo Domingo Ordinario – 20 De Enero 2019

Segundo Domingo Ordinario
Leccionario: 66

Primera lectura

 

Is 62, 1-5

Por amor a Sión no me callaré
y por amor a Jerusalén no me daré reposo,
hasta que surja en ella esplendoroso el justo
y brille su salvación como una antorcha.

Entonces las naciones verán tu justicia,
y tu gloria todos los reyes.
Te llamarán con un nombre nuevo,
pronunciado por la boca del Señor.
Serás corona de gloria en la mano del Señor
y diadema real en la palma de su mano.

Ya no te llamarán “Abandonada”,
ni a tu tierra, “Desolada”;
a ti te llamarán “Mi complacencia”
y a tu tierra, “Desposada”,
porque el Señor se ha complacido en ti
y se ha desposado con tu tierra.

Como un joven se desposa con una doncella,
se desposará contigo tu hacedor;
como el esposo se alegra con la esposa,
así se alegrará tu Dios contigo.


Salmo Responsorial

Salmo 95, 1-2a. 2b-3. 7-8a. 9-10a y c.

R. (3) Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un nuevo canto,
que le canten al Señor toda la tierra;
cantemos al Señor y bendigámoslo.    
R. Cantemos la grandeza del Señor.
Proclamemos su amor día tras día, 
su grandeza anunciemos a los pueblos;
de nación en nación, sus maravillas.  
 R. Cantemos la grandeza del Señor.
Alaben al Señor, pueblos del orbe,
reconozcan su gloria y su poder
y tribútenle honores a su nombre.  
R. Cantemos la grandeza del Señor.
Caigamos en su templo de rodillas. 
Tiemblen ante el Señor los atrevidos. 
“Reina el Señor”, digamos a los pueblos, 
gobierna a las naciones con justicia.  
 R. Cantemos la grandeza del Señor.


Segunda Lectura

1 Cor 12, 4-11

Hermanos: Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo.

En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Uno recibe el don de la sabiduría; otro, el don de la ciencia. A uno se le concede el don de la fe; a otro, la gracia de hacer curaciones, y a otro más, poderes milagrosos. Uno recibe el don de profecía, y otro, el de discernir los espíritus. A uno se le concede el don de lenguas, y a otro, el de interpretarlas. Pero es uno solo y el mismo Espíritu el que hace todo eso, distribuyendo a cada uno sus dones, según su voluntad.

Palabra de Dios.


Aclamación antes del Evangelio

Cf 2 Tes 2, 14

R. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio,
a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
R. Aleluya.


Evangelio

Jn 2, 1-11

En aquel tiempo, hubo una boda en Caná de Galilea, a la cual asistió la madre de Jesús. Éste y sus discípulos también fueron invitados. Como llegara a faltar el vino, María le dijo a Jesús: “Ya no tienen vino”. Jesús le contestó: “Mujer, ¿qué podemos hacer tú y yo? Todavía no llega mi hora”. Pero ella dijo a los que servían: “Hagan lo que él les diga”.

Había allí seis tinajas de piedra, de unos cien litros cada una, que servían para las purificaciones de los judíos. Jesús dijo a los que servían: “Llenen de agua esas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde. Entonces les dijo: “Saquen ahora un poco y llévenselo al mayordomo”.

Así lo hicieron, y en cuanto el mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber su procedencia, porque sólo los sirvientes la sabían, llamó al novio y le dijo: “Todo el mundo sirve primero el vino mejor, y cuando los invitados ya han bebido bastante, se sirve el corriente. Tú, en cambio, has guardado el vino mejor hasta ahora”.

Esto que hizo Jesús en Caná de Galilea fue el primero de sus signos. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.

Second Sunday in Ordinary Time – January 20, 2019

Marriage Feast at Cana – Giotto – Scravengi (Arena) Chapel, Padua, Italy

Reading 1IS 62:1-5

For Zion’s sake I will not be silent,
for Jerusalem’s sake I will not be quiet,
until her vindication shines forth like the dawn
and her victory like a burning torch.

Nations shall behold your vindication,
and all the kings your glory;
you shall be called by a new name
pronounced by the mouth of the LORD.
You shall be a glorious crown in the hand of the LORD,
a royal diadem held by your God.
No more shall people call you “Forsaken, “
or your land “Desolate, “
but you shall be called “My Delight, “
and your land “Espoused.”
For the LORD delights in you
and makes your land his spouse.
As a young man marries a virgin,
your Builder shall marry you;
and as a bridegroom rejoices in his bride
so shall your God rejoice in you.

Responsorial PsalmPS 96:1-2, 2-3, 7-8, 9-10 

R. (3) Proclaim his marvelous deeds to all the nations.
Sing to the LORD a new song;
sing to the LORD, all you lands.
Sing to the LORD; bless his name.
R. Proclaim his marvelous deeds to all the nations.
Announce his salvation, day after day.
Tell his glory among the nations;
 among all peoples, his wondrous deeds.
R. Proclaim his marvelous deeds to all the nations.
Give to the LORD, you families of nations,
give to the LORD glory and praise;
 give to the LORD the glory due his name! 
R. Proclaim his marvelous deeds to all the nations.
Worship the LORD in holy attire.
Tremble before him, all the earth;
Say among the nations: The LORD is king.
He governs the peoples with equity.
R. Proclaim his marvelous deeds to all the nations.

Reading 21 COR 12:4-11

Brothers and sisters:
There are different kinds of spiritual gifts but the same Spirit; 
there are different forms of service but the same Lord;
there are different workings but the same God
who produces all of them in everyone.
To each individual the manifestation of the Spirit
is given for some benefit.
To one is given through the Spirit the expression of wisdom;
to another, the expression of knowledge according to the
same Spirit;
to another, faith by the same Spirit;
to another, gifts of healing by the one Spirit;
to another, mighty deeds;
to another, prophecy;
to another, discernment of spirits;
to another, varieties of tongues;
to another, interpretation of tongues.
But one and the same Spirit produces all of these,
distributing them individually to each person as he wishes.

Alleluia CF. 2 THES 2:14

R. Alleluia, alleluia.
God has called us through the Gospel
to possess the glory of our Lord Jesus Christ.
R. Alleluia, alleluia.

GospelJN 2:1-11

There was a wedding at Cana in Galilee,
and the mother of Jesus was there.
Jesus and his disciples were also invited to the wedding.
When the wine ran short,
the mother of Jesus said to him,
“They have no wine.”
And Jesus said to her,
“Woman, how does your concern affect me?
My hour has not yet come.”
His mother said to the servers,
“Do whatever he tells you.”
Now there were six stone water jars there for Jewish ceremonial washings,
each holding twenty to thirty gallons.
Jesus told the them,
“Fill the jars with water.”
So they filled them to the brim.
Then he told them,
“Draw some out now and take it to the headwaiter.”
So they took it. 
And when the headwaiter tasted the water that had become wine,
without knowing where it came from
— although the servers who had drawn the water knew —,
the headwaiter called the bridegroom and said to him,
“Everyone serves good wine first,
and then when people have drunk freely, an inferior one;
but you have kept the good wine until now.”
Jesus did this as the beginning of his signs at Cana in Galilee
and so revealed his glory,
and his disciples began to believe in him.

Bishop Vasa Press Conference January 14, 2019

Following the release of names of priests credibly accused of sexual abuse in the Diocese of Santa Rosa, Bishop Vasa held a press conference Monday, January 14, 2019. We pray these actions will assist in healing victims and preventing further abuse.

Resources:

Press Democrat: https://www.pressdemocrat.com/news/9156991-181/santa-rosa-diocese-names-39

Live Stream of Press Conference on Diocesan Facebook page

Segundo Domingo Ordinario – 20 De Enero 2019

Marriage at Cana – Giotto, Scrovengi (Arena) chapel, Padual, Italy

Primera lectura 

Is 62, 1-5

Por amor a Sión no me callaré
y por amor a Jerusalén no me daré reposo,
hasta que surja en ella esplendoroso el justo
y brille su salvación como una antorcha.

Entonces las naciones verán tu justicia,
y tu gloria todos los reyes.
Te llamarán con un nombre nuevo,
pronunciado por la boca del Señor.
Serás corona de gloria en la mano del Señor
y diadema real en la palma de su mano.

Ya no te llamarán “Abandonada”,
ni a tu tierra, “Desolada”;
a ti te llamarán “Mi complacencia”
y a tu tierra, “Desposada”,
porque el Señor se ha complacido en ti
y se ha desposado con tu tierra.

Como un joven se desposa con una doncella,
se desposará contigo tu hacedor;
como el esposo se alegra con la esposa,
así se alegrará tu Dios contigo.


Salmo Responsorial

Salmo 95, 1-2a. 2b-3. 7-8a. 9-10a y c.

R. (3) Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un nuevo canto,
que le canten al Señor toda la tierra;
cantemos al Señor y bendigámoslo.    
R. Cantemos la grandeza del Señor.
Proclamemos su amor día tras día, 
su grandeza anunciemos a los pueblos;
de nación en nación, sus maravillas.  
 R. Cantemos la grandeza del Señor.
Alaben al Señor, pueblos del orbe,
reconozcan su gloria y su poder
y tribútenle honores a su nombre.  
R. Cantemos la grandeza del Señor.
Caigamos en su templo de rodillas. 
Tiemblen ante el Señor los atrevidos. 
“Reina el Señor”, digamos a los pueblos, 
gobierna a las naciones con justicia.  
 R. Cantemos la grandeza del Señor.


Segunda Lectura

1 Cor 12, 4-11

Hermanos: Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo.

En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Uno recibe el don de la sabiduría; otro, el don de la ciencia. A uno se le concede el don de la fe; a otro, la gracia de hacer curaciones, y a otro más, poderes milagrosos. Uno recibe el don de profecía, y otro, el de discernir los espíritus. A uno se le concede el don de lenguas, y a otro, el de interpretarlas. Pero es uno solo y el mismo Espíritu el que hace todo eso, distribuyendo a cada uno sus dones, según su voluntad.

Palabra de Dios.


Aclamación antes del Evangelio

Cf 2 Tes 2, 14

R. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio,
a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
R. Aleluya.


Evangelio

Jn 2, 1-11

En aquel tiempo, hubo una boda en Caná de Galilea, a la cual asistió la madre de Jesús. Éste y sus discípulos también fueron invitados. Como llegara a faltar el vino, María le dijo a Jesús: “Ya no tienen vino”. Jesús le contestó: “Mujer, ¿qué podemos hacer tú y yo? Todavía no llega mi hora”. Pero ella dijo a los que servían: “Hagan lo que él les diga”.

Había allí seis tinajas de piedra, de unos cien litros cada una, que servían para las purificaciones de los judíos. Jesús dijo a los que servían: “Llenen de agua esas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde. Entonces les dijo: “Saquen ahora un poco y llévenselo al mayordomo”.

Así lo hicieron, y en cuanto el mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber su procedencia, porque sólo los sirvientes la sabían, llamó al novio y le dijo: “Todo el mundo sirve primero el vino mejor, y cuando los invitados ya han bebido bastante, se sirve el corriente. Tú, en cambio, has guardado el vino mejor hasta ahora”.

Esto que hizo Jesús en Caná de Galilea fue el primero de sus signos. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.

Fiesta del Bautismo de Señor – 13 De Enero 2019

Fiesta del Bautismo del Señor
Leccionario: 21

The Baptism of the Lord
Giotto – The Baptism of Christ – Scrovengi (Arena) Chapel, Padua, Italy

Primera lectura 

Is 42, 1-4. 6-7

Esto dice el Señor:
“Miren a mi siervo, a quien sostengo,
a mi elegido, en quien tengo mis complacencias.
En él he puesto mi espíritu
para que haga brillar la justicia sobre las naciones.

No gritará, no clamará, no hará oír su voz por las calles;
no romperá la caña resquebrajada,
ni apagará la mecha que aún humea.
Promoverá con firmeza la justicia,
no titubeará ni se doblegará
hasta haber establecido el derecho sobre la tierra
y hasta que las islas escuchen su enseñanza.

Yo, el Señor,
fiel a mi designio de salvación,
te llamé, te tomé de la mano, te he formado
y te he constituido alianza de un pueblo,
luz de las naciones,
para que abras los ojos de los ciegos,
saques a los cautivos de la prisión
y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas”.

O bien:

Is 40, 1-5. 9-11

“Consuelen, consuelen a mi pueblo,
dice nuestro Dios.
Hablen al corazón de Jerusalén
y díganle a gritos que ya terminó el tiempo de su servidumbre
y que ya ha satisfecho por sus iniquidades,
porque ya ha recibido de manos del Señor
castigo doble por todos sus pecados”.

Una voz clama:
“Preparen el camino del Señor en el desierto,
construyan en el páramo
una calzada para nuestro Dios.
Que todo valle se eleve,
que todo monte y colina se rebajen;
que lo torcido se enderece y lo escabroso se allane.
Entonces se revelará la gloria del Señor
y todos los hombres la verán”.
Así ha hablado la boca del Señor.

Sube a lo alto del monte,
mensajero de buenas nuevas para Sión;
alza con fuerza la voz,
tú que anuncias noticias alegres a Jerusalén.
Alza la voz y no temas;
anuncia a los ciudadanos de Judá:
“Aquí está su Dios.
Aquí llega el Señor, lleno de poder,
el que con su brazo lo domina todo.
El premio de su victoria lo acompaña
y sus trofeos lo anteceden.
Como pastor apacentará su rebaño;
llevará en sus brazos a los corderitos recién nacidos
y atenderá solícito a sus madres”.


Salmo Responsorial

Salmo 28, 1a y 2. 3ac-4.  3b y 9b-10

R. (11b) Te alabamos, Señor.
Hijos de Dios, glorifiquen al Señor, 
denle la gloria que merece. 
Postrados en su templo santo, 
alabemos al Señor. 
R. Te alabamos, Señor.
La voz del Señor se deja oír 
sobre las aguas torrenciales. 
La voz del Señor  es poderosa,
la voz del Señor  es imponente. 
R. Te alabamos, Señor.
El Dios de majestad hizo sonar 
el trueno de su voz.
El Señor  se manifestó sobre las aguas 
desde su trono eterno.  
R. Te alabamos, Señor.

O bien:

Salmo 103, 1-2ª. 2b-4. 24-25. 27-28. 29-30

R. (1) Bendice, al Señor, alma mía.
Bendice al Señor, alma mía:
Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza.
Te vistes de belleza y majestad,
la luz te envuelve como un manto.
R. Bendice, al Señor, alma mía.
Por encima de las aguas construyes tu morada .
Las nubes son tu carro;
los vientos, tus alas y mensajeros;
y tus servidoras, las ardientes llamas. 
R. Bendice, al Señor, alma mía.
¡Que numerosas son tus obras, Señor,
y todas las hiciste con maestría!
La tierra está llena de tus creaturas.
y tu mar, enorme a lo largo y a lo ancho,
está lleno de animales pequeños y grandes. 
R. Bendice, al Señor, alma mía.
Todos los vivientes aguardan
que les des de comer a su tiempo:
les das el alimento y lo recogen,
abres tu mano y se sacian de bienes. 
R. Bendice, al Señor, alma mía.
Se retiras tu aliento,
toda creatura muere y vuelve al polvo. 
Pero envías tu espíritu, que da vida, 
y renueva el aspecto de la tierra. 
R. Bendice, al Señor, alma mía.


Segunda Lectura

Hch 10, 34-38

En aquellos días, Pedro se dirigió a Cornelio y a los que estaban en su casa, con estas palabras: “Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que fuere. Él envió su palabra a los hijos de Israel, para anunciarles la paz por medio de Jesucristo, Señor de todos.

Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, después del bautismo predicado por Juan: cómo Dios ungió con el poder del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret, y cómo éste pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”.

O bien:

Ti 2, 11-14; 3, 4-7

Querido hermano: La gracia de Dios se ha manifestado para salvar a todos los hombres y nos ha enseñado a renunciar a la vida sin religión y a los deseos mundanos, para que vivamos, ya desde ahora, de una manera sobria, justa y fiel a Dios, en espera de la gloriosa venida del gran Dios y Salvador, Cristo Jesús, nuestra esperanza. Él se entregó por nosotros para redimirnos de todo pecado y purificarnos, a fin de convertirnos en pueblo suyo, fervorosamente entregado a practicar el bien.

Al manifestarse la bondad de Dios, nuestro salvador, y su amor a los hombres, él nos salvó, no porque nosotros hubiéramos hecho algo digno de merecerlo, sino por su misericordia. Lo hizo mediante el bautismo, que nos regenera y nos renueva, por la acción del Espíritu Santo, a quien Dios derramó abundantemente sobre nosotros, por Cristo, nuestro salvador. Así, justificados por su gracia, nos convertiremos en herederos, cuando se realice la esperanza de la vida eterna.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Mc 9, 7

R. Aleluya, aleluya.
Se abrió el cielo y resonó la voz del Padre, que decía:
“Éste es mi Hijo amado; escúchenlo”.
R. Aleluya.

O bien:

Cfr Jn 1, 29

R. Aleluya, aleluya.
Ya viene otro más poderoso que yo, dijo Juan el Bautista;
él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.
R. Aleluya.


Evangelio

Lectura del santo Evangelio según san Lucas         3, 15-16. 21-22

En aquel tiempo, como el pueblo estaba en expectación y todos pensaban que quizá Juan el Bautista era el Mesías, Juan los sacó de dudas, diciéndoles: “Es cierto que yo bautizo con agua, pero ya viene otro más poderoso que yo, a quien no merezco desatarle las correas de sus sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego”.

Sucedió que entre la gente que se bautizaba, también Jesús fue bautizado. Mientras éste oraba, se abrió el cielo y el Espíritu Santo bajó sobre él en forma sensible, como de una paloma, y del cielo llegó una voz que decía: “Tú eres mi Hijo, el predilecto; en ti me complazco”.

The Baptism of the Lord – January 13, 2019

The Baptism of the Lord
Giotto – The Baptism of Christ – Scrovengi (Arena) Chapel, Padua, Italy

The Baptism of the Lord
Lectionary: 21

 

Reading 1 IS 42:1-4, 6-7

Thus says the LORD:
Here is my servant whom I uphold,
my chosen one with whom I am pleased,
upon whom I have put my spirit;
he shall bring forth justice to the nations,
not crying out, not shouting,
not making his voice heard in the street.
a bruised reed he shall not break,
and a smoldering wick he shall not quench,
until he establishes justice on the earth;
the coastlands will wait for his teaching.

 

I, the LORD, have called you for the victory of justice,
I have grasped you by the hand;
I formed you, and set you
as a covenant of the people,
a light for the nations,
to open the eyes of the blind,
to bring out prisoners from confinement,
and from the dungeon, those who live in darkness.

OrIS  40:1-5, 9-11

Comfort, give comfort to my people,
says your God.
Speak tenderly to Jerusalem, and proclaim to her
that her service is at an end,
her guilt is expiated;
indeed, she has received from the hand of the LORD
double for all her sins.

 

A voice cries out:
In the desert prepare the way of the LORD!
Make straight in the wasteland a highway for our God!
Every valley shall be filled in,
every mountain and hill shall be made low;
the rugged land shall be made a plain,
the rough country, a broad valley.

Then the glory of the LORD shall be revealed,
and all people shall see it together;
for the mouth of the LORD has spoken.

Go up on to a high mountain,
Zion, herald of glad tidings;
cry out at the top of your voice,
Jerusalem, herald of good news!
Fear not to cry out
and say to the cities of Judah:
Here is your God!
Here comes with power
the Lord GOD,
who rules by a strong arm;
here is his reward with him,
his recompense before him.
Like a shepherd he feeds his flock;
in his arms he gathers the lambs,
carrying them in his bosom,
and leading the ewes with care.

Responsorial PsalmPS 29:1-2, 3-4, 3, 9-10.

R. (11b)  The Lord will bless his people with peace.
Give to the LORD, you sons of God,
give to the LORD glory and praise,
Give to the LORD the glory due his name;
adore the LORD in holy attire.
R. The Lord will bless his people with peace.
The voice of the LORD is over the waters,
the LORD, over vast waters.
The voice of the LORD is mighty;
the voice of the LORD is majestic.
R. The Lord will bless his people with peace.
The God of glory thunders,
and in his temple all say, “Glory!”
The LORD is enthroned above the flood;
the LORD is enthroned as king forever.
R. The Lord will bless his people with peace.

 

OrPS 104:1B-2, 3-4, 24-25, 27-28, 29-30

R. (1)  O bless the Lord, my soul.
O LORD, my God, you are great indeed!
you are clothed with majesty and glory,
robed in light as with a cloak.
You have spread out the heavens like a tent-cloth;
R. O bless the Lord, my soul.
You have constructed your palace upon the waters.
You make the clouds your chariot;
you travel on the wings of the wind.
You make the winds your messengers,
and flaming fire your ministers.
R. O bless the Lord, my soul.
How manifold are your works, O LORD!
In wisdom you have wrought them all–
the earth is full of your creatures;
the sea also, great and wide,
in which are schools without number
of living things both small and great.
R. O bless the Lord, my soul.
They look to you to give them food in due time.
When you give it to them, they gather it;
when you open your hand, they are filled with good things.
R. O bless the Lord, my soul.
If you take away their breath, they perish and return to the dust.
When you send forth your spirit, they are created,
and you renew the face of the earth.
R. O bless the Lord, my soul.

Reading 2ACTS 10:34-38

Peter proceeded to speak to those gathered
in the house of Cornelius, saying:
“In truth, I see that God shows no partiality.
Rather, in every nation whoever fears him and acts uprightly
is acceptable to him.
You know the word that he sent to the Israelites
as he proclaimed peace through Jesus Christ, who is Lord of all,
what has happened all over Judea,
beginning in Galilee after the baptism
that John preached,
how God anointed Jesus of Nazareth
with the Holy Spirit and power.
He went about doing good
and healing all those oppressed by the devil,
for God was with him.”
Beloved:
The grace of God has appeared, saving all
and training us to reject godless ways and worldly desires
and to live temperately, justly, and devoutly in this age,
as we await the blessed hope,
the appearance of the glory of our great God
and savior Jesus Christ,
who gave himself for us to deliver us from all lawlessness
and to cleanse for himself a people as his own,
eager to do what is good.

 

When the kindness and generous love
of God our savior appeared,
not because of any righteous deeds we had done
but because of his mercy,
He saved us through the bath of rebirth
and renewal by the Holy Spirit,
whom he richly poured out on us
through Jesus Christ our savior,
so that we might be justified by his grace
and become heirs in hope of eternal life.

AlleluiaCF. MK 9:7

R. Alleluia, alleluia.
The heavens were opened and the voice of the Father thundered:
This is my beloved Son, listen to him.
R. Alleluia, alleluia.

R. Alleluia, alleluia.
John said: One mightier than I is coming;
he will baptize you with the Holy Spirit and with fire.
R. Alleluia, alleluia.

GospelLK 3:15-16, 21-22

The people were filled with expectation,
and all were asking in their hearts
whether John might be the Christ.
John answered them all, saying,
“I am baptizing you with water,
but one mightier than I is coming.
I am not worthy to loosen the thongs of his sandals.
He will baptize you with the Holy Spirit and fire.”

 

After all the people had been baptized
and Jesus also had been baptized and was praying,
heaven was opened and the Holy Spirit descended upon him
in bodily form like a dove.
And a voice came from heaven,
“You are my beloved Son;
with you I am well pleased.”

Feast of the Presentation of Christ in the Temple – Saturday, February 2, 2019

Reading 1 MAL 3:1-4

Thus says the Lord God:
Lo, I am sending my messenger
to prepare the way before me;
And suddenly there will come to the temple
the LORD whom you seek,
And the messenger of the covenant whom you desire.
Yes, he is coming, says the LORD of hosts.
But who will endure the day of his coming?
And who can stand when he appears?
For he is like the refiner’s fire,
or like the fuller’s lye.
He will sit refining and purifying silver,
and he will purify the sons of Levi,
Refining them like gold or like silver
that they may offer due sacrifice to the LORD.
Then the sacrifice of Judah and Jerusalem
will please the LORD,
as in the days of old, as in years gone by.

Responsorial PsalmPS 24:7, 8, 9, 10

R. (8) Who is this king of glory?  It is the Lord!
Lift up, O gates, your lintels;
reach up, you ancient portals,
that the king of glory may come in!
R. Who is this king of glory?  It is the Lord!
Who is this king of glory?
The LORD, strong and mighty,
the LORD, mighty in battle.
R. Who is this king of glory?  It is the Lord!
Lift up, O gates, your lintels;
reach up, you ancient portals,
that the king of glory may come in!
R. Who is this king of glory?  It is the Lord!
Who is this king of glory?
The LORD of hosts; he is the king of glory.
R. Who is this king of glory?  It is the Lord!

Reading 2HEB 2:14-18

Since the children share in blood and flesh,
Jesus likewise shared in them,
that through death he might destroy the one
who has the power of death, that is, the Devil,
and free those who through fear of death
had been subject to slavery all their life.
Surely he did not help angels
but rather the descendants of Abraham;
therefore, he had to become like his brothers and sisters
in every way,
that he might be a merciful and faithful high priest before God
to expiate the sins of the people.
Because he himself was tested through what he suffered,
he is able to help those who are being tested.

AlleluiaLK 2:32

R. Alleluia, alleluia.
A light of revelation to the Gentiles,
and glory for your people Israel.
R. Alleluia, alleluia.

GospelLK 2:22-40 

When the days were completed for their purification
according to the law of Moses,
Mary and Joseph took Jesus up to Jerusalem
to present him to the Lord,
just as it is written in the law of the Lord,
Every male that opens the womb shall be consecrated to the Lord,
and to offer the sacrifice of
a pair of turtledoves or two young pigeons,
in accordance with the dictate in the law of the Lord. 

Now there was a man in Jerusalem whose name was Simeon.
This man was righteous and devout,
awaiting the consolation of Israel,
and the Holy Spirit was upon him.
It had been revealed to him by the Holy Spirit
that he should not see death
before he had seen the Christ of the Lord. 
He came in the Spirit into the temple;
and when the parents brought in the child Jesus
to perform the custom of the law in regard to him,
he took him into his arms and blessed God, saying:

“Now, Master, you may let your servant go 
in peace, according to your word,
for my eyes have seen your salvation,
which you prepared in the sight of all the peoples:
a light for revelation to the Gentiles,
and glory for your people Israel.”

The child’s father and mother were amazed at what was said about him;
and Simeon blessed them and said to Mary his mother,
“Behold, this child is destined
for the fall and rise of many in Israel,
and to be a sign that will be contradicted
Band you yourself a sword will pierceB
so that the thoughts of many hearts may be revealed.”
There was also a prophetess, Anna,
the daughter of Phanuel, of the tribe of Asher.
She was advanced in years,
having lived seven years with her husband after her marriage,
and then as a widow until she was eighty-four.
She never left the temple,
but worshiped night and day with fasting and prayer.
And coming forward at that very time,
she gave thanks to God and spoke about the child
to all who were awaiting the redemption of Jerusalem.

When they had fulfilled all the prescriptions
of the law of the Lord,
they returned to Galilee, to their own town of Nazareth.
The child grew and became strong, filled with wisdom;
and the favor of God was upon him.

Or LK 2:22-32

When the days were completed for their purification
according to the law of Moses,
Mary and Joseph took Jesus up to Jerusalem
to present him to the Lord,
just as it is written in the law of the Lord,
Every male that opens the womb shall be consecrated to the Lord,
and to offer the sacrifice of
a pair of turtledoves or two young pigeons,
in accordance with the dictate in the law of the Lord. 

Now there was a man in Jerusalem whose name was Simeon.
This man was righteous and devout,
awaiting the consolation of Israel,
and the Holy Spirit was upon him.
It had been revealed to him by the Holy Spirit
that he should not see death
before he had seen the Christ of the Lord. 
He came in the Spirit into the temple;
and when the parents brought in the child Jesus
to perform the custom of the law in regard to him,
he took him into his arms and blessed God, saying:

“Now, Master, you may let your servant go 
in peace, according to your word,
for my eyes have seen your salvation,
which you prepared in the sight of all the peoples:
a light for revelation to the Gentiles,
and glory for your people Israel.”

6 De Enero 2019 – Solemnidad de la Epifanía del Señor

AdorationGiotto

Solemnidad de la Epifanía del Señor
Leccionario: 20

Sunday Bulletin 2019-01-06[256]

Primera lectura

Is 60, 1-6
Levántate y resplandece, Jerusalén,
porque ha llegado tu luz
y la gloria del Señor alborea sobre ti.
Mira: las tinieblas cubren la tierra
y espesa niebla envuelve a los pueblos;
pero sobre ti resplandece el Señor
y en ti se manifiesta su gloria.
Caminarán los pueblos a tu luz
y los reyes, al resplandor de tu aurora.Levanta los ojos y mira alrededor:
todos se reúnen y vienen a ti;
tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos.
Entonces verás esto radiante de alegría;
tu corazón se alegrará, y se ensanchará,
cuando se vuelquen sobre ti los tesoros del mar
y te traigan las riquezas de los pueblos.
Te inundará una multitud de camellos y dromedarios,
procedentes de Madián y de Efá.
Vendrán todos los de Sabá
trayendo incienso y oro
y proclamando las alabanzas del Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 71, 1-2. 7-8. 10-11. 12-13
R. (cf. 11) Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio
y tu justicia, al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
y regirá a tu pueblo justamente.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Florecerá en sus días la justicia
y reinará la paz, ere tras era.
De mar a mar se extenderá su reino
y de un extremo al otro de la tierra.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Los reyes de occidente y de las islas
le ofrecerán sus dones.
Ante el se postrarán todos los reyes
y todas las naciones.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Al débil librará del poderoso
y ayudara al que se encuentra sin amparo;
se apiadará del desvalido y pobre
y salvará la vida al desdichado.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.

Segunda Lectura

Ef 3, 2-3a. 5-6
Hermanos: Han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios, que se me ha confiado en favor de ustedes. Por revelación se me dio a conocer este misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, pero que ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: es decir, que por el Evangelio, también los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo.

Aclamación antes del Evangelio

Mt 2, 2
R. Aleluya, aleluya.
Hemos visto su estrella en el oriente
y hemos venido a adorar al Señor.
R. Aleluya.

Evangelio

Mt 2, 1-12

Jesús nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”.

Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: “En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel”.

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: “Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño y, cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo”.

Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.