Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios – 1 De Enero 2020

Fra Angelico, Perugia Altarpiece
From St. Peter’s Basilica, Vespers of the Feast of Saint Mary, Most Holy Mother of God and Te Deum of Thanksgiving at year’s end with Pope Francis presiding

Primera lectura

Nm 6, 22-27

En aquel tiempo, el Señor habló a Moisés y le dijo:
“Di a Aarón y a sus hijos:
‘De esta manera bendecirán a los israelitas:
El Señor te bendiga y te proteja,
haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su favor.
Que el Señor te mire con benevolencia
y te conceda la paz’.
Así invocarán mi nombre sobre los israelitas
y yo los bendeciré”.


Salmo Responsorial

Salmo 66, 2-3. 5. 6 y 8

R. (2a) Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos.
Ten piedad de nosotros, y bendícenos;
vuelve, Señor , tus ojos a nosotros.
Que conozca la tierra tu bondad
y los pueblos tu obra savadora. R.
R. Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos.
Las naciones con júbilo te canten,
porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos
y riges en la tierra a las naciones.. R.
R. Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos.
Que te alaben, Señor , todos los pueblos,
que los pueblos te aclamen todos juntos.
Que nos bendiga Dios
y que le rinda honor el mundo entero. R.  
R. Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos


Segunda lectura

Gal 4, 4-7

Hermanos: Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos hijos suyos.
Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama “¡Abbá!”, es decir, ¡Padre! Así que ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.


Aclamación antes del Evangelio

Heb 1, 1-2

R. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras
habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas.
Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo.
R. Aleluya.


Evangelio

Lc 2, 16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño, y cuantos los oían quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado.
Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel, antes de que el niño fuera concebido.

Contact Linda Payne (707) 953-9166, cocomokidd@aol.com

Solemnity of the Blessed Virgin Mary, the Mother of God – Wed., Jan. 1, 2020

Fra Angelico, Perugia Altarpiece

Reading 1 NM 6:22-27

From St. Peter’s Basilica, Vespers of the Feast of Saint Mary, Most Holy Mother of God and Te Deum of Thanksgiving at year’s end with Pope Francis presiding

The LORD said to Moses:
“Speak to Aaron and his sons and tell them:
This is how you shall bless the Israelites.
Say to them:
The LORD bless you and keep you!
The LORD let his face shine upon
you, and be gracious to you!
The LORD look upon you kindly and
give you peace!
So shall they invoke my name upon the Israelites,
and I will bless them.”

Responsorial PsalmPS 67:2-3, 5, 6, 8

R. (2a) May God bless us in his mercy.
May God have pity on us and bless us;
may he let his face shine upon us.
So may your way be known upon earth;
among all nations, your salvation.
R. May God bless us in his mercy.
May the nations be glad and exult
because you rule the peoples in equity;
the nations on the earth you guide.
R. May God bless us in his mercy.
May the peoples praise you, O God;
may all the peoples praise you!
May God bless us,
and may all the ends of the earth fear him!
R. May God bless us in his mercy.

Reading 2 GAL 4:4-7

Brothers and sisters:
When the fullness of time had come, God sent his Son,
born of a woman, born under the law,
to ransom those under the law,
so that we might receive adoption as sons.
As proof that you are sons,
God sent the Spirit of his Son into our hearts,
crying out, “Abba, Father!”
So you are no longer a slave but a son,
and if a son then also an heir, through God.

Alleluia HEB 1:1-2

R. Alleluia, alleluia.
In the past God spoke to our ancestors through the prophets;
in these last days, he has spoken to us through the Son.
R. Alleluia, alleluia.

GospelLK 2:16-21

The shepherds went in haste to Bethlehem and found Mary and Joseph,
and the infant lying in the manger.
When they saw this,
they made known the message
that had been told them about this child.
All who heard it were amazed
by what had been told them by the shepherds.
And Mary kept all these things,
reflecting on them in her heart.
Then the shepherds returned,
glorifying and praising God
for all they had heard and seen,
just as it had been told to them.

When eight days were completed for his circumcision,
he was named Jesus, the name given him by the angel
before he was conceived in the womb.

Contact Linda Payne (707) 953-9166, cocomokidd@aol.com

Fiesta de la Sagrada Familia – 29 De Diciembre 2019

The “Adoration of the Child” is depicted in this 17th-century painting by Dutch artist Gerard van Honthorst. In “Adoration of the Child,” light is reflected off the faces of those gazing at the Christ Child. (CNS photo/Uffizi Gallery in Florence) Copied from Catholic-SF.org.

Primera lectura

Eclesiástico (Sirácide)    3, 3-7. 14-17a

El Señor honra al padre en los hijos
y respalda la autoridad de la madre sobre la prole.
El que honra a su padre queda limpio de pecado;
y acumula tesoros, el que respeta a su madre.

Quien honra a su padre,
encontrará alegría en sus hijos
y su oración será escuchada;
el que enaltece a su padre, tendrá larga vida
y el que obedece al Señor, es consuelo de su madre.

Hijo, cuida de tu padre en la vejez
y en su vida no le causes tristeza;
aunque se debilite su razón, ten paciencia con él
y no lo menosprecies por estar tú en pleno vigor.
El bien hecho al padre no quedará en el olvido
y se tomará a cuenta de tus pecados.


Salmo Responsorial

Salmo 127, 1-2. 3. 4-5

R. (cf. 1)  Dichoso el que teme al Señor.
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos:
comerá del fruto de su trabajo,
será dichoso, le irá bien.
R. Dichoso el que teme al Señor.
Su mujer, como vid fecunda,
en medio de tu casa;
sus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de su mesa.  
R. Dichoso el que teme al Señor.
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor:
“Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida”.
R. Dichoso el que teme al Señor.


Segunda lectura

Col 3, 12-21

Hermanos: Puesto que Dios los ha elegido a ustedes, los ha consagrado a él y les ha dado su amor, sean compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes. Sopórtense mutuamente y perdónense cuando tengan quejas contra otro, como el Señor los ha perdonado a ustedes. Y sobre todas estas virtudes, tengan amor, que es el vínculo de la perfecta unión.

Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que han sido llamados, como miembros de un solo cuerpo. Finalmente, sean agradecidos.

Que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. Enséñense y aconséjense unos a otros lo mejor que sepan. Con el corazón lleno de gratitud, alaben a Dios con salmos, himnos y cánticos espirituales; y todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dándole gracias a Dios Padre, por medio de Cristo.

Mujeres, respeten la autoridad de sus maridos, como lo quiere el Señor. Maridos, amen a sus esposas y no sean rudos con ellas. Hijos, obedezcan en todo a sus padres, porque eso es agradable al Señor. Padres, no exijan demasiado a sus hijos, para que no se depriman.

O bien:

Col 3, 12-17

Hermanos: Puesto que Dios los ha elegido a ustedes, los ha consagrado a él y les ha dado su amor, sean compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes. Sopórtense mutuamente y perdónense cuando tengan quejas contra otro, como el Señor los ha perdonado a ustedes. Y sobre todas estas virtudes, tengan amor, que es el vínculo de la perfecta unión.

Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que han sido llamados, como miembros de un solo cuerpo. Finalmente, sean agradecidos.

Que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. Enséñense y aconséjense unos a otros lo mejor que sepan. Con el corazón lleno de gratitud, alaben a Dios con salmos, himnos y cánticos espirituales; y todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dándole gracias a Dios Padre, por medio de Cristo.

Aclamación antes del Evangelio

Col 3, 15a. 16a

R. Aleluya, aleluya.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo;
que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 2, 13-15. 19-23

Después de que los Magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”.

José se levantó y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió para Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.

Después de muerto Herodes, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel, porque ya murieron los que intentaban quitarle la vida al niño”.

Se levantó José, tomó al niño y a su madre y regresó a tierra de Israel. Pero, habiendo oído decir que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre, Herodes, tuvo miedo de ir allá, y advertido en sueños, se retiró a Galilea y se fue a vivir en una población llamada Nazaret. Así se cumplió lo que habían dicho los profetas: Se le llamará nazareno.

The Holy Family of Jesus, Mary and Joseph – Dec. 29, 2019

The “Adoration of the Child” is depicted in this 17th-century painting by Dutch artist Gerard van Honthorst. In “Adoration of the Child,” light is reflected off the faces of those gazing at the Christ Child. (CNS photo/Uffizi Gallery in Florence) Copied from Catholic-SF.org.

Reading 1SIR 3:2-6, 12-14

God sets a father in honor over his children;
a mother’s authority he confirms over her sons.
Whoever honors his father atones for sins,
and preserves himself from them.
When he prays, he is heard;
he stores up riches who reveres his mother.
Whoever honors his father is gladdened by children,
and, when he prays, is heard.
Whoever reveres his father will live a long life;
he who obeys his father brings comfort to his mother.

My son, take care of your father when he is old;
grieve him not as long as he lives.
Even if his mind fail, be considerate of him;
revile him not all the days of his life;
kindness to a father will not be forgotten,
firmly planted against the debt of your sins
—a house raised in justice to you.

Responsorial PsalmPS 128:1-2, 3, 4-5.

R. (cf. 1)  Blessed are those who fear the Lord and walk in his ways.
Blessed is everyone who fears the LORD,
who walks in his ways!
For you shall eat the fruit of your handiwork;
blessed shall you be, and favored.
R. Blessed are those who fear the Lord and walk in his ways.
Your wife shall be like a fruitful vine
in the recesses of your home;
your children like olive plants
around your table.
R. Blessed are those who fear the Lord and walk in his ways.
Behold, thus is the man blessed
who fears the LORD.
The LORD bless you from Zion:
may you see the prosperity of Jerusalem
all the days of your life.
R. Blessed are those who fear the Lord and walk in his ways.

Reading 2COL 3:12-21

Brothers and sisters:
Put on, as God’s chosen ones, holy and beloved,
heartfelt compassion, kindness, humility, gentleness, and patience,
bearing with one another and forgiving one another,
if one has a grievance against another;
as the Lord has forgiven you, so must you also do.
And over all these put on love,
that is, the bond of perfection.
And let the peace of Christ control your hearts,
the peace into which you were also called in one body.
And be thankful.
Let the word of Christ dwell in you richly,
as in all wisdom you teach and admonish one another,
singing psalms, hymns, and spiritual songs
with gratitude in your hearts to God.
And whatever you do, in word or in deed,
do everything in the name of the Lord Jesus,
giving thanks to God the Father through him.  

Wives, be subordinate to your husbands,
as is proper in the Lord.
Husbands, love your wives,
and avoid any bitterness toward them.
Children, obey your parents in everything,
for this is pleasing to the Lord.
Fathers, do not provoke your children,
so they may not become discouraged.

OrCOL 3:12-17

Brothers and sisters:
Put on, as God’s chosen ones, holy and beloved,
heartfelt compassion, kindness, humility, gentleness, and patience,
bearing with one another and forgiving one another,
if one has a grievance against another;
as the Lord has forgiven you, so must you also do.
And over all these put on love,
that is, the bond of perfection.
And let the peace of Christ control your hearts,
the peace into which you were also called in one body.
And be thankful.
Let the word of Christ dwell in you richly,
as in all wisdom you teach and admonish one another,
singing psalms, hymns, and spiritual songs
with gratitude in your hearts to God.
And whatever you do, in word or in deed,
do everything in the name of the Lord Jesus,
giving thanks to God the Father through him.  

AlleluiaCOL 3:15A, 16A

R. Alleluia, alleluia.
Let the peace of Christ control your hearts;
let the word of Christ dwell in you richly.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 2:13-15, 19-23

When the magi had departed, behold,
the angel of the Lord appeared to Joseph in a dream and said,
“Rise, take the child and his mother, flee to Egypt,
and stay there until I tell you.

Herod is going to search for the child to destroy him.”
Joseph rose and took the child and his mother by night
and departed for Egypt.
He stayed there until the death of Herod,
that what the Lord had said through the prophet might be fulfilled,
Out of Egypt I called my son.

When Herod had died, behold,
the angel of the Lord appeared in a dream
to Joseph in Egypt and said,
“Rise, take the child and his mother and go to the land of Israel,
for those who sought the child’s life are dead.”
He rose, took the child and his mother,
and went to the land of Israel.
But when he heard that Archelaus was ruling over Judea
in place of his father Herod,
he was afraid to go back there.
And because he had been warned in a dream,
he departed for the region of Galilee.
He went and dwelt in a town called Nazareth,
so that what had been spoken through the prophets
might be fulfilled,
He shall be called a Nazorean.

SANTA ROSA DIOCESE COUNCIL OF CATHOLIC WOMEN – WOMEN OF THE YEAR CELEBRATION

Thank you to the St. Sebastian’s Young Ladies’ Inst. for hosting the annual “Women of the Year” celebration of the Santa Rosa Diocese Council of Catholic Women. Bishop Robert Vasa said mass and delivered a heartfelt homily expressing gratitude and celebration of the women volunteers nominated by their pastors throughout the diocese. Thank you to the Marian Sisters of Santa Rosa choir. Irene Deem and Vera Bohan represented St. Elizabeth and St. Colman, nominated by Fr. Luis. It was very instructional to listen to the biographies of the nominees, to learn of the various ministries conducted throughout the diocese. Thank you Fr. Luis for nominating us to this inspiring event.

The lunch was delicious and especially appreciated as the caterer had her electricity turned off the morning of the event. Everything was transferred to St. Sebastian’s and was served without a hitch. 

Fourth Sunday of Advent – December 22, 2019

Reading 1IS 7:10-14

The LORD spoke to Ahaz, saying:
Ask for a sign from the LORD, your God;
let it be deep as the netherworld, or high as the sky!
But Ahaz answered,
“I will not ask!  I will not tempt the LORD!”
Then Isaiah said:
Listen, O house of David!
Is it not enough for you to weary people,
must you also weary my God?
Therefore the Lord himself will give you this sign:
the virgin shall conceive, and bear a son,
and shall name him Emmanuel.

Responsorial PsalmPS 24:1-2, 3-4, 5-6.

R. (7c and 10b) Let the Lord enter; he is king of glory.
The LORD’s are the earth and its fullness;
the world and those who dwell in it.
For he founded it upon the seas
and established it upon the rivers.
R. Let the Lord enter; he is king of glory.
Who can ascend the mountain of the LORD?
or who may stand in his holy place?
One whose hands are sinless, whose heart is clean,
who desires not what is vain.
R. Let the Lord enter; he is king of glory.
He shall receive a blessing from the LORD,
a reward from God his savior.
Such is the race that seeks for him,
that seeks the face of the God of Jacob.
R. Let the Lord enter; he is king of glory.

Reading 2ROM 1:1-7

Paul, a slave of Christ Jesus,
called to be an apostle and set apart for the gospel of God,
which he promised previously through his prophets in the holy Scriptures,
the gospel about his Son, descended from David according to the flesh,
but established as Son of God in power
according to the Spirit of holiness
through resurrection from the dead, Jesus Christ our Lord.
Through him we have received the grace of apostleship,
to bring about the obedience of faith,
for the sake of his name, among all the Gentiles,
among whom are you also, who are called to belong to Jesus Christ;
to all the beloved of God in Rome, called to be holy.
Grace to you and peace from God our Father
and the Lord Jesus Christ.

AlleluiaMT 1:23

R. Alleluia, alleluia.
The virgin shall conceive, and bear a son,
and they shall name him Emmanuel.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 1:18-24

This is how the birth of Jesus Christ came about.
When his mother Mary was betrothed to Joseph,
but before they lived together,
she was found with child through the Holy Spirit.
Joseph her husband, since he was a righteous man,
yet unwilling to expose her to shame,
decided to divorce her quietly.
Such was his intention when, behold,
the angel of the Lord appeared to him in a dream and said,
“Joseph, son of David,
do not be afraid to take Mary your wife into your home.
For it is through the Holy Spirit
that this child has been conceived in her.
She will bear a son and you are to name him Jesus,
because he will save his people from their sins.”
All this took place to fulfill what the Lord had said through the prophet:
Behold, the virgin shall conceive and bear a son,
and they shall name him Emmanuel,

which means “God is with us.”
When Joseph awoke,
he did as the angel of the Lord had commanded him
and took his wife into his home.

IV Domingo de Adviento – 22 De Diciembre 2019

Primera lectura

Is 7, 10-14

En aquellos tiempos, el Señor le habló a Ajaz diciendo: “Pide al Señor, tu Dios, una señal de abajo, en lo profundo o de arriba, en lo alto”. Contestó Ajaz: “No la pediré. No tentaré al Señor”.

Entonces dijo Isaías: “Oye, pues, casa de David: ¿No satisfechos con cansar a los hombres, quieren cansar también a mi Dios? Pues bien, el Señor mismo les dará por eso una señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros”.


Salmo Responsorial

Salmo 23, 1-2. 3-4ab. 5-6

R. (7c y 10b) Ya llega el Señor, el rey de la gloria.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene,
el orbe todo y los que en él habitan,
pues él lo edificó sobre los mares,
él fue quien lo asentó sobre los ríos.  
R. Ya llega el Señor, el rey de la gloria.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor?
¿Quién podrá entrar en su recinto santo?
El de corazón limpio y manos puras
y que no jura en falso.
R. Ya llega el Señor, el rey de la gloria.
Ese obtendrá la bendición de Dios.
y Dios, su salvador, le hará justicia.
Ésta es la clase de hombres que te buscan
y vienen ante ti, Dios de Jacob.   
R. Ya llega el Señor, el rey de la gloria.

Segunda lectura

Rom 1, 1-7

Yo, Pablo, siervo de Cristo Jesús, he sido llamado por Dios para ser apóstol y elegido por él para proclamar su Evangelio. Ese Evangelio, que, anunciado de antemano por los profetas en las Sagradas Escrituras, se refiere a su Hijo, Jesucristo, nuestro Señor, que nació, en cuanto a su condición de hombre, del linaje de David, y en cuanto a su condición de espíritu santificador, se manifestó con todo su poder como Hijo de Dios, a partir de su resurrección de entre los muertos.

Por medio de Jesucristo, Dios me concedió la gracia del apostolado, a fin de llevar a los pueblos paganos a la aceptación de la fe, para gloria de su nombre. Entre ellos, también se cuentan ustedes, llamados a pertenecer a Cristo Jesús.

A todos ustedes, los que viven en Roma, a quienes Dios ama y ha llamado a formar parte de su pueblo santo, les deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Mt 1, 23

R. Aleluya, aleluya.
He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo,
y le pondrán el nombre de Emmanuel,
que quiere decir Dios-con-nosotros.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 1, 18-24

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.

Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: “José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa.

Dia de Navidad – 25 De Diciembre 2019

Misa del día
Leccionario: 16

Primera lectura

Is 52, 7-10

¡Qué hermoso es ver correr sobre los montes
al mensajero que anuncia la paz,
al mensajero que trae la buena nueva,
que pregona la salvación,
que dice a Sión: “Tu Dios es rey”!

Escucha: Tus centinelas alzan la voz
y todos a una gritan alborozados,
porque ven con sus propios ojos al Señor,
que retorna a Sión.

Prorrumpan en gritos de alegría, ruinas de Jerusalén,
porque el Señor rescata a su pueblo, consuela a Jerusalén.
Descubre el Señor su santo brazo
a la vista de todas las naciones.
Verá la tierra entera
la salvación que viene de nuestro Dios.


Salmo Responsorial

Sal 97, 1. 2-3ab. 3cd-4. 5-6.

R. (3cd) Toda la tierra ha visto al Salvador.
Cantemos al Señor un canto nuevo,
pues ha hecho maravillas.
Su diestra y su santo brazo
le han dado la victoria.
R. Toda la tierra ha visto al Salvador.
El Señor ha dado a conocer su victoria,
y ha revelado a las naciones su justicia.
Una vez más ha demostrado Dios
su amor y su lealtad hacia Israel.
R. Toda la tierra ha visto al Salvador.
La tierra entera ha contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Que todos los pueblos y naciones
aclamen con júbilo al Señor.
R. Toda la tierra ha visto al Salvador.
Cantemos al Señor al son del arpa,
suenen los instrumentos.
Aclamemos al son de los clarines
al Señor, nuestro rey.
R. Toda la tierra ha visto al Salvador.


Segunda Lectura

Hb1, 1-6

En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por medio del cual hizo el universo.

El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la imagen fiel de su ser y el sostén de todas las cosas con su palabra poderosa. Él mismo, después de efectuar la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la majestad de Dios, en las alturas, tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más excelso es el nombre que, como herencia, le corresponde.

Porque ¿a cuál de los ángeles le dijo Dios: Tú eres mi Hijo; yo te he engendrado hoy? ¿O de qué ángel dijo Dios: Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo? Además, en otro pasaje, cuando introduce en el mundo a su primogénito, dice: Adórenlo todos los ángeles de Dios.

Aclamación Antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.
Un día sagrado ha brillado para nosotros.
Vengan naciones, y adoren al Señor,
porque hoy ha descendido una gran luz sobre la tierra.
R. Aleluya.


Evangelio

Jn 1, 1-18 o 1, 1-5. 9-14

En el principio ya existía aquel que es la Palabra,
y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios.
Ya en el principio él estaba con Dios.
Todas las cosas vinieron a la existencia por él
y sin él nada empezó de cuanto existe.
Él era la vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en las tinieblas
y las tinieblas no la recibieron.

Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.
Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz,
para que todos creyeran por medio de él.
Él no era la luz, sino testigo de la luz.

Aquel que es la Palabra era la luz verdadera,
que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.
En el mundo estaba;
el mundo había sido hecho por él
y, sin embargo, el mundo no lo conoció.

Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron;
pero a todos los que lo recibieron
les concedió poder llegar a ser hijos de Dios,
a los que creen en su nombre,
los cuales no nacieron de la sangre,
ni del deseo de la carne, ni por voluntad del hombre,
sino que nacieron de Dios.

Y aquel que es la Palabra se hizo hombre
y habitó entre nosotros.
Hemos visto su gloria,
gloria que le corresponde como a unigénito del Padre,
lleno de gracia y de verdad.

Juan el Bautista dio testimonio de él, clamando:
“A éste me refería cuando dije:
‘El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí,
porque ya existía antes que yo’ “.

De su plenitud hemos recibido todos gracia sobre gracia.
Porque la ley fue dada por medio de Moisés,
mientras que la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás.
El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre,
es quien lo ha revelado.

O bien:

1, 1-5. 9-14

En el principio ya existía aquel que es la Palabra,
y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios.
Ya en el principio él estaba con Dios.
Todas las cosas vinieron a la existencia por él
y sin él nada empezó de cuanto existe.
Él era la vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en las tinieblas
y las tinieblas no la recibieron.

Aquel que es la Palabra era la luz verdadera,
que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.
En el mundo estaba;
el mundo había sido hecho por él
y, sin embargo, el mundo no lo conoció.

Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron;
pero a todos los que lo recibieron
les concedió poder llegar a ser hijos de Dios,
a los que creen en su nombre,
los cuales no nacieron de la sangre,
ni del deseo de la carne, ni por voluntad del hombre,
sino que nacieron de Dios.

Y aquel que es la Palabra se hizo hombre
y habitó entre nosotros.
Hemos visto su gloria,
gloria que le corresponde como a unigénito del Padre,
lleno de gracia y de verdad.

Christmas Eve & Day – December 24 & 25, 2019

In his homily on Christmas eve, Fr. Luis talked about Irving Berlin and the song “White Christmas.” He cautioned us that for many people at this time of year, Christmas is neither merry nor white. He asked us to dig deeper in into the message of Christmas, to extend our love and care to those less fortunate.

Thank you all for joining us for our Christmas Eve Carol Service!

Reading 1IS 52:7-10

How beautiful upon the mountains
are the feet of him who brings glad tidings,
announcing peace, bearing good news,
announcing salvation, and saying to Zion,
“Your God is King!”
Hark!  Your sentinels raise a cry,
together they shout for joy,
for they see directly, before their eyes,
the LORD restoring Zion.
Break out together in song,
O ruins of Jerusalem!
For the LORD comforts his people,
he redeems Jerusalem.
The LORD has bared his holy arm
in the sight of all the nations;
all the ends of the earth will behold
the salvation of our God.

Responsorial PsalmPS 98:1, 2-3, 3-4, 5-6

R. (3c)  All the ends of the earth have seen the saving power of God.
Sing to the LORD a new song,
for he has done wondrous deeds;
his right hand has won victory for him,
his holy arm.
R. All the ends of the earth have seen the saving power of God.
The LORD has made his salvation known:
in the sight of the nations he has revealed his justice.
He has remembered his kindness and his faithfulness
toward the house of Israel.
R. All the ends of the earth have seen the saving power of God.
All the ends of the earth have seen
the salvation by our God.
Sing joyfully to the LORD, all you lands;
break into song; sing praise.
R. All the ends of the earth have seen the saving power of God.
Sing praise to the LORD with the harp,
with the harp and melodious song.
With trumpets and the sound of the horn
sing joyfully before the King, the LORD.
R. All the ends of the earth have seen the saving power of God.

The beautiful Gesu Bambino by Pietro Yon, trio for violin (Therese Brown), cello (Sean Brown) and piano (Winnie Meyers) recorded at the Christmas Eve Carol Service.

Reading 2HEB 1:1-6

Brothers and sisters:
In times past, God spoke in partial and various ways
to our ancestors through the prophets;
in these last days, he has spoken to us through the Son,
whom he made heir of all things
and through whom he created the universe,
who is the refulgence of his glory,
the very imprint of his being,
and who sustains all things by his mighty word.
When he had accomplished purification from sins,
he took his seat at the right hand of the Majesty on high,
as far superior to the angels
as the name he has inherited is more excellent than theirs.
For to which of the angels did God ever say:
You are my son; this day I have begotten you?
Or again:
I will be a father to him, and he shall be a son to me?
And again, when he leads the firstborn into the world, he says:
Let all the angels of God worship him.

Alleluia

R. Alleluia, alleluia.
A holy day has dawned upon us.
Come, you nations, and adore the Lord.
For today a great light has come upon the earth.
R. Alleluia, alleluia.

Celtic Advent Carole by D. Angerman and M. Barret recorded from the Christmas Eve Carol Service.

GospelJN 1:1-18

In the beginning was the Word,
and the Word was with God,
and the Word was God.
He was in the beginning with God.
All things came to be through him,
and without him nothing came to be.
What came to be through him was life,
and this life was the light of the human race;
the light shines in the darkness,
and the darkness has not overcome it.
A man named John was sent from God.
He came for testimony, to testify to the light,
so that all might believe through him.
He was not the light,
but came to testify to the light.
The true light, which enlightens everyone, was coming into the world.
He was in the world,
and the world came to be through him,
but the world did not know him.
He came to what was his own,
but his own people did not accept him.

But to those who did accept him
he gave power to become children of God,
to those who believe in his name,
who were born not by natural generation
nor by human choice nor by a man’s decision
but of God.
And the Word became flesh
and made his dwelling among us,
and we saw his glory,
the glory as of the Father’s only Son,
full of grace and truth.
John testified to him and cried out, saying,
“This was he of whom I said,
‘The one who is coming after me ranks ahead of me
because he existed before me.'”
From his fullness we have all received,
grace in place of grace,
because while the law was given through Moses,
grace and truth came through Jesus Christ.
No one has ever seen God.
The only Son, God, who is at the Father’s side,
has revealed him.

OrJN 1:1-5, 9-14

In the beginning was the Word,
and the Word was with God,
and the Word was God.
He was in the beginning with God.
All things came to be through him,
and without him nothing came to be.
What came to be through him was life,
and this life was the light of the human race;
the light shines in the darkness,
and the darkness has not overcome it.
The true light, which enlightens everyone, was coming into the world.
He was in the world,
and the world came to be through him,
but the world did not know him.
He came to what was his own,
but his own people did not accept him.

But to those who did accept him
he gave power to become children of God,
to those who believe in his name,
who were born not by natural generation
nor by human choice nor by a man’s decision
but of God.
And the Word became flesh
and made his dwelling among us,
and we saw his glory,
the glory as of the Father’s only Son,
full of grace and truth.

CHRISTMAS EVEN CAROL SERVICE PROGRAM

Celtic Advent Carol – D. Angerman & M. Barrett

It Came Upon the Midnight Clear

Gesu Bambino, Pietro Yon

Gabriel’s Message, Trad. Basque Carol, arr. by Tony Alonso

O Little Town of Bethlehem

What Child is This

God Rest You Merry Gentlemen

Angels We Have Hear on High

Hark the Herald Angels Sing

Villancico – Puerto Rican Carol

Good Christian Friends Rejoice

The Holly She Bears a Berry – Trad. Eng. arr. by J. Clemens

Gaudete – Piae Cantiones, 1582

Advent Joy – G. Weissel / T. Jarman

I Saw Three Ships – Arr. by Kurt Bestor

Exit: Joy to the World

Scripture Reading by Fr. Luis Penaloza, Pastor, followed by Gabriel’s Message sung by St. Elizabeth Choir, recorded at the Christmas Eve Carol Service.
What Child is This
Angels We Have Heard on High
Hark the Herald Angels Sing
Villancico (Christmas Carol) from Puerto Rico
The Holly She Bears a Berry, Eng. Trad. arr. by J. Clemens
Gaudete, Piae Cantiones, 1582
Advent Joy, G. Weissel / T. Jarman
I Saw Three Ships, arranged by Kurt Bestor
O Come Let Us Adore Him, children process and place infant Jesus in the crib.
The Carol Service ended with “Joy to the World” and Fr. Luis snagging the Christmas cookies from our young volunteer…but she hung on to her cookie tin!

III Domingo de Adviento – 15 De Diciembre 2019

Is 35, 1-6a. 10

Esto dice el Señor:
“Regocíjate, yermo sediento.
Que se alegre el desierto y se cubra de flores,
que florezca como un campo de lirios,
que se alegre y dé gritos de júbilo,
porque le será dada la gloria del Líbano,
el esplendor del Carmelo y del Sarón.

Ellos verán la gloria del Señor,
el esplendor de nuestro Dios.
Fortalezcan las manos cansadas,
afiancen las rodillas vacilantes.
Digan a los de corazón apocado:
‘¡Ánimo! No teman.
He aquí que su Dios,
vengador y justiciero,
viene ya para salvarlos’.

Se iluminarán entonces los ojos de los ciegos
y los oídos de los sordos se abrirán.
Saltará como un venado el cojo
y la lengua del mudo cantará.
Volverán a casa los rescatados por el Señor,
vendrán a Sión con cánticos de júbilo,
coronados de perpetua alegría;
serán su escolta el gozo y la dicha,
porque la pena y la aflicción habrán terminado”.


Salmo Responsorial

Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10

R. (Is 35, 4) Ven, Señor, a salvarnos.
El Señor siempre es fiel a su palabra,
y es quien hace justicia al oprimido;
él proporciona pan a los hambrientos
y libera al cautivo.
R. Ven, Señor, a salvarnos.
Abre el Señor los ojos de los ciegos
y alivia al agobiado.
Ama el Señor al hombre justo
y toma al forastero a su cuidado.
R. Ven, Señor, a salvarnos.
A la viuda y al huérfano sustenta
y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente.
Reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos.
R. Ven, Señor, a salvarnos.


Segunda lectura

Sant 5, 7-10

Hermanos: Sean pacientes hasta la venida del Señor. Vean cómo el labrador, con la esperanza de los frutos preciosos de la tierra, aguarda pacientemente las lluvias tempraneras y las tardías. Aguarden también ustedes con paciencia y mantengan firme el ánimo, porque la venida del Señor está cerca.

No murmuren, hermanos, los unos de los otros, para que el día del juicio no sean condenados. Miren que el juez ya está a la puerta. Tomen como ejemplo de paciencia en el sufrimiento a los profetas, los cuales hablaron en nombre del Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Is 61, 1

R. Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí.
Me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 11, 2-11

En aquel tiempo, Juan se encontraba en la cárcel, y habiendo oído hablar de las obras de Cristo, le mandó preguntar por medio de dos discípulos: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?”

Jesús les respondió: “Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso aquel que no se sienta defraudado por mí”.

Cuando se fueron los discípulos, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan: “¿Qué fueron ustedes a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? No. Pues entonces, ¿qué fueron a ver? ¿A un hombre lujosamente vestido? No, ya que los que visten con lujo habitan en los palacios. ¿A qué fueron, pues? ¿A ver a un profeta? Sí, yo se lo aseguro; y a uno que es todavía más que profeta. Porque de él está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero para que vaya delante de ti y te prepare el camino. Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él”.