I Domingo de Cuaresma – 1 De Marzo 2020

Duccio, Temptation of Christ
Frick Collection

Primera lectura

Gn 2, 7-9; 3, 1-7

Después de haber creado el cielo y la tierra, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en la nariz un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios. Un día le dijo a la mujer: “¿Es cierto que Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?”

La mujer respondió: “Podemos comer del fruto de todos los árboles del jardín, pero del árbol que está en el centro, dijo Dios: ‘No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir’ ”.

La serpiente replicó a la mujer: “De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal”.

La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, que estaba junto a ella, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se las ciñeron para cubrirse.


Salmo Responsorial

Salmo 50, 3-4. 5-6a. 12-13. 14 y 17

R. (cf. 3a) Misericordia, Señor, hemos pecado.
Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos
y purifícame de mis pecados
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Puesto que reconozco mis culpas,
tengo siempre presentes mis pecados.
Contra ti sólo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Crea en mí, Señor, un corazón puro,
un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos.
No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mí tu santo espíritu.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Devuélveme tu salvación, que regocija,
mantén en mí un alma generosa.
Señor, abre mis labios,
y cantará mi boca tu alabanza.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.


Segunda lectura

Rom 5, 12-19

Hermanos: Así como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.

Antes de la ley de Moisés ya existía el pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se castiga cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron como pecó Adán, cuando desobedeció un mandato directo de Dios. Por lo demás, Adán era figura de Cristo, el que había de venir.

Ahora bien, el don de Dios supera con mucho al delito. Pues si por el delito de uno solo hombre todos fueron castigados con la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos la abundancia de la vida y la gracia de Dios. Tampoco pueden compararse los efectos del pecado de Adán con los efectos de la gracia de Dios. Porque ciertamente, la sentencia vino a causa de un solo pecado y fue sentencia de condenación, pero el don de la gracia vino a causa de muchos pecados y nos conduce a la justificación.

En efecto, si por el pecado de un solo hombre estableció la muerte su reinado, con mucho mayor razón reinarán en la vida por un solo hombre, Jesucristo, aquellos que reciben la gracia superabundante que los hace justos.

En resumen, así como por el pecado de un solo hombre Adán, vino la condenación para todos, así por la justicia de un solo hombre, Jesucristo, ha venido para todos la justificación que da la vida. Y así como por la desobediencia de uno, todos fueron hechos pecadores, así por la obediencia de uno solo, todos serán hechos justos.

O bien:
Rom 5, 12. 17-19

Hermanos: Por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.

En efecto, si por el pecado de un solo hombre estableció la muerte su reinado, con mucho mayor razón reinarán en la vida por un solo hombre, Jesucristo, aquellos que reciben la gracia superabundante que los hace justos.

En resumen, así como por el pecado de un solo hombre, Adán, vino la condenación para todos, así por la justicia de un solo hombre, Jesucristo, ha venido para todos la justificación que da la vida. Y así como por la desobediencia de uno, todos fueron hechos pecadores, así por la obediencia de uno solo, todos serán hechos justos.


Aclamación antes del Evangelio

Mt 4, 4

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No sólo de pan vive el hombre,
sino también de toda palabra
que sale de la boca de Dios.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Evangelio

Mt 4, 1-11

En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: “Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”. Jesús le respondió: “Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna”. Jesús le contestó: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”.

Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: “Te daré todo esto, si te postras y me adoras”. Pero Jesús le replicó: “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás”.

Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.

First Sunday of Lent – March 1, 2020

Duccio, Temptation of Christ
Frick Collection

Lectio Divino from USCCB for First Sunday in Lent:

Reading 1GN 2:7-9; 3:1-7

The LORD God formed man out of the clay of the ground
and blew into his nostrils the breath of life,
and so man became a living being.

Then the LORD God planted a garden in Eden, in the east,
and placed there the man whom he had formed.
Out of the ground the LORD God made various trees grow
that were delightful to look at and good for food,
with the tree of life in the middle of the garden
and the tree of the knowledge of good and evil.

Now the serpent was the most cunning of all the animals
that the LORD God had made.
The serpent asked the woman,
“Did God really tell you not to eat
from any of the trees in the garden?”
The woman answered the serpent:
“We may eat of the fruit of the trees in the garden;
it is only about the fruit of the tree
in the middle of the garden that God said,
‘You shall not eat it or even touch it, lest you die.’”
But the serpent said to the woman:
“You certainly will not die!
No, God knows well that the moment you eat of it
your eyes will be opened and you will be like gods
who know what is good and what is evil.”
The woman saw that the tree was good for food,
pleasing to the eyes, and desirable for gaining wisdom.
So she took some of its fruit and ate it;
and she also gave some to her husband, who was with her,
and he ate it.
Then the eyes of both of them were opened,
and they realized that they were naked;
so they sewed fig leaves together
and made loincloths for themselves.

Responsorial PsalmPS 51:3-4, 5-6, 12-13, 17

R. (cf. 3a) Be merciful, O Lord, for we have sinned.
Have mercy on me, O God, in your goodness;
in the greatness of your compassion wipe out my offense.
Thoroughly wash me from my guilt
and of my sin cleanse me.
R. Be merciful, O Lord, for we have sinned.
For I acknowledge my offense,
and my sin is before me always:
“Against you only have I sinned,
and done what is evil in your sight.”
R. Be merciful, O Lord, for we have sinned.
A clean heart create for me, O God,
and a steadfast spirit renew within me.
Cast me not out from your presence,
and your Holy Spirit take not from me.
R. Be merciful, O Lord, for we have sinned.
Give me back the joy of your salvation,
and a willing spirit sustain in me.
O Lord, open my lips,
and my mouth shall proclaim your praise.
R. Be merciful, O Lord, for we have sinned.

Reading 2ROM 5:12-19 OR 5:12, 17-19

Brothers and sisters:
Through one man sin entered the world,
and through sin, death,
and thus death came to all men, inasmuch as all sinned—
for up to the time of the law, sin was in the world,
though sin is not accounted when there is no law.
But death reigned from Adam to Moses,
even over those who did not sin
after the pattern of the trespass of Adam,
who is the type of the one who was to come.
But the gift is not like the transgression.
For if by the transgression of the one, the many died,
how much more did the grace of God
and the gracious gift of the one man Jesus Christ
overflow for the many.
And the gift is not like the result of the one who sinned.
For after one sin there was the judgment that brought condemnation;
but the gift, after many transgressions, brought acquittal.
For if, by the transgression of the one,
death came to reign through that one,
how much more will those who receive the abundance of grace
and of the gift of justification
come to reign in life through the one Jesus Christ.
In conclusion, just as through one transgression
condemnation came upon all,
so, through one righteous act,
acquittal and life came to all.
For just as through the disobedience of the one man
the many were made sinners,
so, through the obedience of the one,
the many will be made righteous.

or

Brothers and sisters:
Through one man sin entered the world,
and through sin, death,
and thus death came to all men, inasmuch as all sinned.

For if, by the transgression of the one,
death came to reign through that one,
how much more will those who receive the abundance of grace
and of the gift of justification
come to reign in life through the one Jesus Christ.
In conclusion, just as through one transgression
condemnation came upon all,
so, through one righteous act,
acquittal and life came to all.
For just as through the disobedience of the one man
the many were made sinners,
so, through the obedience of the one,
the many will be made righteous.

Verse Before The GospelMT 4:4B

One does not live on bread alone,
but on every word that comes forth from the mouth of God.

GospelMT 4:1-11

At that time Jesus was led by the Spirit into the desert
to be tempted by the devil.
He fasted for forty days and forty nights,
and afterwards he was hungry.
The tempter approached and said to him,
“If you are the Son of God,
command that these stones become loaves of bread.”
He said in reply,
“It is written:
One does not live on bread alone,
but on every word that comes forth
from the mouth of God.”

Then the devil took him to the holy city,
and made him stand on the parapet of the temple,
and said to him, “If you are the Son of God, throw yourself down.
For it is written:
He will command his angels concerning you
and with their hands they will support you,
lest you dash your foot against a stone.”

Jesus answered him,
“Again it is written,
You shall not put the Lord, your God, to the test.”
Then the devil took him up to a very high mountain,
and showed him all the kingdoms of the world in their magnificence,
and he said to him, “All these I shall give to you,
if you will prostrate yourself and worship me.”
At this, Jesus said to him,
“Get away, Satan!
It is written:
The Lord, your God, shall you worship
and him alone shall you serve.”

Then the devil left him and, behold,
angels came and ministered to him.

The Legend of St. Hubert

Like some other saints, St. Hubert needed a good firm yank back to the straight and narrow path. God delivered while Hubert was hunting on Good Friday…

Our church hall is named for St. Hubert and some people have forgotten who he is. A recent news article concerning the use of his image for Jägermeister caught our attention so we are presenting his Legend: https://catholicsaints.info/saint-hubert-of-liege/
Flooding St. Hubert’s Hall 2019. Over the years, the hall has served for church and community meetings, festive dinners hosted by St. Elizabeth’s Guild, a homeless adult male shelter and currently the Russian River Community Food Pantry.
St. Patrick’s Day party 2019 in St. Hubert’s Hall.
Our Crab Feed at the end of this month proceeds will help us pay for the new roof for St. Hubert’s Hall.

Fox News Feb. 20 2020: The logo for the popular alcoholic drink Jägermeister was found not to be religiously offensive by a Swiss court earlier this week.

Judges in Switzerland rejected Monday a case brought by the country’s Federal Institute of Intellectual Property demanding the emblem be restricted because the image was offensive to the religious beliefs of some citizens.

The institute said the image – a stag with a cross between its antlers – could offend the country’s Christians due to the religious symbol on the bottle’s label and had blocked attempts by the German brand to expand its trademark beyond alcohol and clothing.



An institute in Switzerland said the logo — a stag with a cross over its head — could offend the country’s Christians due to the religious symbol on each bottle. They had blocked attempts by the German brand to expand its trademark. (Jagermeister)

Judges said while the story behind the logo comes from an old Christian tale, the modern consumer associates it with the alcohol.

They ruled the “intensive” use of the image by Jägermeister had “weakened its religious character” over time and no one was likely to be offended, according to Swissinfo.

The logo’s origin stems from the eighth-century legend of St. Hubertus.

Before becoming the “Apostle of the Ardennes,” St. Hubertus was a devoted hunter who was chasing a stag on Good Friday when he received a vision of a glowing crucifix between the animal’s antlers.

Legend says a heavenly voice spoke to him about living a more holy life and he converted to Christianity after that revelation.

Considering it’s now the 21st century, judges ruled Jägermeister is free to use the logo for all promotional activities and products in Switzerland — including cosmetics, mobile phones, or telecommunications services.

For a somewhat naughty version of this story, refer to John Zmirak’s GUIDE TO WINE, WHISKEY & SONG, page 114.
After the flood in 2019, the Russian River Community Food Pantry moved from the Community Church to St. Hubert’s Hall. The program is jointly operated by the St. Vincent de Paul Society and The Salvation Army. We thank Mike’s Fruit Garden in Fulton, the Redwood Empire Food Bank and Safeway’s Food for Families. The hall roof is leaking and damage to the roof is so severe the entire roof needs replacement. If you would like to donate to this cause, use the donate button on the HOME page.
Spaghetti Dinner 2018
Parade of Lights Decorating Party. Gingerbread Cookies and hot chocolate for kids helping decorate our float for the Parade of Lights, 2015.
Our home made version of the bold flavored French goat cheese, Valencay, is presented at summer church breakfasts, features St. Hubert’s Hall on the label. 2018
Christmas Dinner 2007
2017 version of home made Valencay with St. Hubert on label. This year we used both cow and goat’s milk.
In 2019 benches were installed in the yard behind the hall. These signs were placed to encourage the community to keep the area clean.
Outdoor signage for St. Hubert’s Hall.
Memorial Plaque Campaign brought in funds to improve grounds surrounding the hall and the summer church.
The first annual MacKenzie Classic at Northwood brought in $9,000 towards the restoration costs of the St. Elizabeth and its two mission churches. The hard working committee, led by Linda Payne, only had 8 weeks to prepare. The second classic is scheduled for October 2020 and is expected to earn even more! Please consider sponsoring this event!

Ash Wednesday – February 26, 2020

Reading 1JL 2:12-18

Duccio, The Betrayal of Jesus. 1308-11
Tempera on wood, 50 x 53 cm
Museo dell’Opera del Duomo, Siena
We all betray Jesus daily in our failures to live as Christ. Lent gives us the opportunity to change, to become better, to heal from sin.

Even now, says the LORD,
return to me with your whole heart,
with fasting, and weeping, and mourning;
Rend your hearts, not your garments,
and return to the LORD, your God.
For gracious and merciful is he,
slow to anger, rich in kindness,
and relenting in punishment.
Perhaps he will again relent
and leave behind him a blessing,
Offerings and libations
for the LORD, your God.

Blow the trumpet in Zion!
proclaim a fast,
call an assembly;
Gather the people,
notify the congregation;
Assemble the elders,
gather the children
and the infants at the breast;
Let the bridegroom quit his room
and the bride her chamber.
Between the porch and the altar
let the priests, the ministers of the LORD, weep,
And say, “Spare, O LORD, your people,
and make not your heritage a reproach,
with the nations ruling over them!
Why should they say among the peoples,
‘Where is their God?’”

Then the LORD was stirred to concern for his land
and took pity on his people.

Responsorial Psalm51:3-4, 5-6AB, 12-13, 14 AND 17

R.    (see 3a)  Be merciful, O Lord, for we have sinned.
Have mercy on me, O God, in your goodness;
in the greatness of your compassion wipe out my offense.
Thoroughly wash me from my guilt
and of my sin cleanse me.
R.    Be merciful, O Lord, for we have sinned.
For I acknowledge my offense,
and my sin is before me always:
“Against you only have I sinned,
and done what is evil in your sight.”
R.    Be merciful, O Lord, for we have sinned.
A clean heart create for me, O God,
and a steadfast spirit renew within me.
Cast me not out from your presence,
and your Holy Spirit take not from me.
R.    Be merciful, O Lord, for we have sinned.
Give me back the joy of your salvation,
and a willing spirit sustain in me.
O Lord, open my lips,
and my mouth shall proclaim your praise.
R.    Be merciful, O Lord, for we have sinned.

Reading 22 COR 5:20—6:2

Brothers and sisters:
We are ambassadors for Christ,
as if God were appealing through us.
We implore you on behalf of Christ,
be reconciled to God.
For our sake he made him to be sin who did not know sin,
so that we might become the righteousness of God in him.

Working together, then,
we appeal to you not to receive the grace of God in vain.
For he says:

In an acceptable time I heard you,
and on the day of salvation I helped you.

Behold, now is a very acceptable time;
behold, now is the day of salvation.

Verse Before The GospelPS 95:8

If today you hear his voice,
harden not your hearts.

GospelMT 6:1-6, 16-18

Jesus said to his disciples:
“Take care not to perform righteous deeds
in order that people may see them;
otherwise, you will have no recompense from your heavenly Father.
When you give alms,
do not blow a trumpet before you,
as the hypocrites do in the synagogues and in the streets
to win the praise of others.
Amen, I say to you,
they have received their reward.
But when you give alms,
do not let your left hand know what your right is doing,
so that your almsgiving may be secret.
And your Father who sees in secret will repay you.

“When you pray,
do not be like the hypocrites,
who love to stand and pray in the synagogues and on street corners
so that others may see them.
Amen, I say to you,
they have received their reward.
But when you pray, go to your inner room,
close the door, and pray to your Father in secret.
And your Father who sees in secret will repay you.

“When you fast,
do not look gloomy like the hypocrites.
They neglect their appearance,
so that they may appear to others to be fasting.
Amen, I say to you, they have received their reward.
But when you fast,
anoint your head and wash your face,
so that you may not appear to be fasting,
except to your Father who is hidden.
And your Father who sees what is hidden will repay you.”

VII Domingo Ordinario – 23 De Febrero 2020

Primera lectura

Lv 19, 1-2. 17-18

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: “Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: ‘Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo.

No odies a tu hermano ni en lo secreto de tu corazón. Trata de corregirlo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengues ni guardes rencor a los hijos de tu pueblo. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor’ ”.


Salmo Responsorial

Salmo 102, 1-2. 3-4. 8 y 10. 12-13

R. (8a) El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía,
y no te olvides de sus beneficios.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor perdona tus pecados
y cura tus enfermedades;
él rescata tu vida del sepulcro
y te colma de amor y de ternura.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor es compasivo y misericordioso,
lento para enojarse y generoso para perdonar.
No nos trata como merecen nuestras culpas,
ni nos paga según nuestros pecados.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos;
como un padre es compasivo con sus hijos,
así es compasivo el Señor con quien lo ama.
R. El Señor es compasivo y misericordioso.


Segunda lectura

1 Co 3, 16-23

Hermanos: ¿No saben ustedes que son el templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Quien destruye el templo de Dios, será destruido por Dios, porque el templo de Dios es santo y ustedes son ese templo.

Que nadie se engañe: si alguno de ustedes se tiene a sí mismo por sabio según los criterios de este mundo, que se haga ignorante para llegar a ser verdaderamente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es ignorancia ante Dios, como dice la Escritura: Dios hace que los sabios caigan en la trampa de su propia astucia. También dice: El Señor conoce los pensamientos de los sabios y los tiene por vanos.

Así pues, que nadie se gloríe de pertenecer a ningún hombre, ya que todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo y Pedro, el mundo, la vida y la muerte, lo presente y lo futuro: todo es de ustedes; ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.


Aclamación antes del Evangelio

1 Jn 2, 5

R. Aleluya, aleluya.
En aquel que cumple la palabra de Cristo,
el amor de Dios ha llegado a su plenitud.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 5, 38-48

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente; pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda.

Han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.

Porque, si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto’’.

Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

Seventh Sunday in Ordinary Time – February 23, 2020

Reading 1LV 19:1-2, 17-18

The LORD said to Moses,
“Speak to the whole Israelite community and tell them:
Be holy, for I, the LORD, your God, am holy.

“You shall not bear hatred for your brother or sister in your heart.
Though you may have to reprove your fellow citizen,
do not incur sin because of him.
Take no revenge and cherish no grudge against any of your people.
You shall love your neighbor as yourself.
I am the LORD.”

Responsorial PsalmPS 103:1-2, 3-4, 8, 10, 12-13

R. (8a) The Lord is kind and merciful.
Bless the LORD, O my soul;
and all my being, bless his holy name.
Bless the LORD, O my soul,
and forget not all his benefits.
R. The Lord is kind and merciful.
He pardons all your iniquities,
heals all your ills.
He redeems your life from destruction,
crowns you with kindness and compassion.
R. The Lord is kind and merciful.
Merciful and gracious is the LORD,
slow to anger and abounding in kindness.
Not according to our sins does he deal with us,
nor does he requite us according to our crimes.
R. The Lord is kind and merciful.
As far as the east is from the west,
so far has he put our transgressions from us.
As a father has compassion on his children,
so the LORD has compassion on those who fear him.
R. The Lord is kind and merciful.

Reading 21 COR 3:16-23

Brothers and sisters:
Do you not know that you are the temple of God,
and that the Spirit of God dwells in you?
If anyone destroys God’s temple, God will destroy that person;
for the temple of God, which you are, is holy.

Let no one deceive himself.
If any one among you considers himself wise in this age,
let him become a fool, so as to become wise.
For the wisdom of this world is foolishness in the eyes of God,
for it is written:
God catches the wise in their own ruses,
and again:
The Lord knows the thoughts of the wise,
that they are vain.

So let no one boast about human beings, for everything belongs to you,
Paul or Apollos or Cephas,
or the world or life or death,
or the present or the future:
all belong to you, and you to Christ, and Christ to God.

Alleluia1 JN 2:5

R. Alleluia, alleluia.
Whoever keeps the word of Christ,
the love of God is truly perfected in him.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 5:38-48

Jesus said to his disciples:
“You have heard that it was said,
An eye for an eye and a tooth for a tooth.
But I say to you, offer no resistance to one who is evil.
When someone strikes you on your right cheek,
turn the other one as well.
If anyone wants to go to law with you over your tunic,
hand over your cloak as well.
Should anyone press you into service for one mile,
go for two miles.
Give to the one who asks of you,
and do not turn your back on one who wants to borrow.

“You have heard that it was said,
You shall love your neighbor and hate your enemy.
But I say to you, love your enemies
and pray for those who persecute you,
that you may be children of your heavenly Father,
for he makes his sun rise on the bad and the good,
and causes rain to fall on the just and the unjust.
For if you love those who love you, what recompense will you have?
Do not the tax collectors do the same?
And if you greet your brothers only,
what is unusual about that?
Do not the pagans do the same?
So be perfect, just as your heavenly Father is perfect.”

Miércoles de Ceniza – 26 De Febrero 2020

Duccio, Betrayal of Christ
1308-11
Tempera on wood, 50 x 53 cm
Museo dell’Opera del Duomo, Siena
We all betray Jesus daily through our failures to live as Christ. Lent gives us the opportunity to change and to heal from our sins.

Primera lectura

Jl 2, 12-18

Esto dice el Señor:
“Todavía es tiempo.
Vuélvanse a mí de todo corazón,
con ayunos, con lágrimas y llanto;
enluten su corazón y no sus vestidos.

Vuélvanse al Señor Dios nuestro,
porque es compasivo y misericordioso,
lento a la cólera, rico en clemencia,
y se conmueve ante la desgracia.

Quizá se arrepienta, se compadezca de nosotros
y nos deje una bendición,
que haga posibles las ofrendas y libaciones
al Señor, nuestro Dios.

Toquen la trompeta en Sión, promulguen un ayuno,
convoquen la asamblea, reúnan al pueblo,
santifiquen la reunión, junten a los ancianos,
convoquen a los niños, aun a los niños de pecho.
Que el recién casado deje su alcoba
y su tálamo la recién casada.

Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes,
ministros del Señor, diciendo:
‘Perdona, Señor, perdona a tu pueblo.
No entregues tu heredad a la burla de las naciones.
Que no digan los paganos: ¿Dónde está el Dios de Israel?’ ”

Y el Señor se llenó de celo por su tierra
y tuvo piedad de su pueblo.


Salmo Responsorial

Salmo 50, 3-4. 5-6a. 12-13. 14 y 17

R. (cf 3a) Misericordia, Señor, hemos pecado.
Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos,
y purifícame de mis pecados.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Puesto que reconozco mis culpas,
tengo siempre presentes mis pecados.
Contra ti sólo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Crea en mí, Señor, un corazón puro,
un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos.
No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mí ti santo espíritu.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
Devuélveme tu salvación, que regocija
y mantén en mí un alma generosa.
Señor, abre mis labios,
y cantará mi boca tu alabanza.
R. Misericordia, Señor, hemos pecado.


Segunda lectura

2 Cor 5, 20–6, 2

Hermanos: Somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es como si Dios mismo los exhortara a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se dejen reconciliar con Dios. Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo “pecado” por nosotros, para que, unidos a él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos.

Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora es el día de la salvación.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Sal 94, 8

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice:
“No endurezcan su corazón”.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Evangelio

Mt 6, 1-6. 16-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.

Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará’’.

VI Domingo Ordinario – 16 De Febrero 2020

Primera lectura

Sir 15, 16-21

Si tú lo quieres, puedes guardar los mandamientos;
permanecer fiel a ellos es cosa tuya.
El Señor ha puesto delante de ti fuego y agua;
extiende la mano a lo que quieras.
Delante del hombre están la muerte y la vida;
le será dado lo que él escoja.

Es infinita la sabiduría del Señor;
es inmenso su poder y él lo ve todo.
Los ojos del Señor ven con agrado
a quienes lo temen;
el Señor conoce todas las obras del hombre.
A nadie le ha mandado ser impío
y a nadie le ha dado permiso de pecar.


Salmo Responsorial

Salmo 118, 1-2. 4-5. 17-18. 33-34

R. (1b) Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.
Dichoso el hombre de conducta intachable,
que cumple la ley del Señor.
Dichoso el que es fiel sus enseñanzas
y lo busca de todo corazón.
R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.
Tú, Señor, has dado tus preceptos
para que se observen exactamente.
Ojalá que mis pasos se encaminen
al cumplimiento de tus mandamientos.
R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.
Favorece a tu siervo
para que viva y observe tus palabras.
Abreme los ojos para ver
las maravillas de tu voluntad.
R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.
Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes
y yo lo seguiré con cuidado.
Enséñame a cumplir tu voluntad
y a guardarla de todo corazón.
R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.


Segunda lectura

1 Co 2, 6-10

Hermanos: Es cierto que a los adultos en la fe les predicamos la sabiduría, pero no la sabiduría de este mundo ni la de aquellos que dominan al mundo, los cuales van a quedar aniquilados. Por el contrario, predicamos una sabiduría divina, misteriosa, que ha permanecido oculta y que fue prevista por Dios desde antes de los siglos, para conducirnos a la gloria. Ninguno de los que dominan este mundo la conoció, porque, de haberla conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.

Pero lo que nosotros predicamos es, como dice la Escritura, que lo que Dios ha preparado para los que lo aman, ni el ojo lo ha visto, ni el oído lo ha escuchado, ni la mente del hombre pudo siquiera haberlo imaginado. A nosotros, en cambio, Dios nos lo ha revelado por el Espíritu que conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Mt 11, 25

R. Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has revelado los misterios del Reino
a la gente sencilla.
R. Aleluya.


Evangelio

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En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos. Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.

Han oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.

Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

También han oído que se dijo a los antiguos: No cometerás adulterio. Pero yo les digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo.

También se dijo antes: El que se divorcie, que le dé a su mujer un certificado de divorcio; pero yo les digo que el que se divorcia, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, expone a su mujer al adulterio, y el que se casa con una divorciada comete adulterio.

Han oído que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.

Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno’’.

O bien:
Mt 5, 20-22. 27-28. 33-37

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.

Han oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal.

También han oído que se dijo a los antiguos: No cometerás adulterio. Pero yo les digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón.

Han oído que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.

Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno’’.

Sixth Sunday in Ordinary Time – February 16, 2020

Reading 1SIR 15:15-20

If you choose you can keep the commandments, they will save you;
if you trust in God, you too shall live;
he has set before you fire and water
to whichever you choose, stretch forth your hand.
Before man are life and death, good and evil,
whichever he chooses shall be given him.
Immense is the wisdom of the Lord;
he is mighty in power, and all-seeing.
The eyes of God are on those who fear him;
he understands man’s every deed.
No one does he command to act unjustly,
to none does he give license to sin.

Responsorial PsalmPS 119:1-2, 4-5, 17-18, 33-34

R. (1b) Blessed are they who follow the law of the Lord!
Blessed are they whose way is blameless,
who walk in the law of the LORD.
Blessed are they who observe his decrees,
who seek him with all their heart.
R. Blessed are they who follow the law of the Lord!
You have commanded that your precepts
be diligently kept.
Oh, that I might be firm in the ways
of keeping your statutes!
R. Blessed are they who follow the law of the Lord!
Be good to your servant, that I may live
and keep your words.
Open my eyes, that I may consider
the wonders of your law.
R. Blessed are they who follow the law of the Lord!
Instruct me, O LORD, in the way of your statutes,
that I may exactly observe them.
Give me discernment, that I may observe your law
and keep it with all my heart.
R. Blessed are they who follow the law of the Lord!

Reading 21 COR 2:6-10

Brothers and sisters:
We speak a wisdom to those who are mature,
not a wisdom of this age,
nor of the rulers of this age who are passing away.
Rather, we speak God’s wisdom, mysterious, hidden,
which God predetermined before the ages for our glory,
and which none of the rulers of this age knew;
for, if they had known it,
they would not have crucified the Lord of glory.
But as it is written:
What eye has not seen, and ear has not heard,
and what has not entered the human heart,
what God has prepared for those who love him,

this God has revealed to us through the Spirit.

For the Spirit scrutinizes everything, even the depths of God.

AlleluiaMT 11:25

R. Alleluia, alleluia.
Blessed are you, Father, Lord of heaven and earth;
you have revealed to little ones the mysteries of the kingdom.
R. Alleluia, alleluia.

GospelMT 5:17-37 OR 5:20-22A, 27-28, 33-34A, 37

Jesus said to his disciples:
“Do not think that I have come to abolish the law or the prophets.
I have come not to abolish but to fulfill.
Amen, I say to you, until heaven and earth pass away,
not the smallest letter or the smallest part of a letter
will pass from the law,
until all things have taken place.
Therefore, whoever breaks one of the least of these commandments
and teaches others to do so
will be called least in the kingdom of heaven.
But whoever obeys and teaches these commandments
will be called greatest in the kingdom of heaven.
I tell you, unless your righteousness surpasses
that of the scribes and Pharisees,
you will not enter the kingdom of heaven.

“You have heard that it was said to your ancestors,
You shall not kill; and whoever kills will be liable to judgment.
But I say to you,
whoever is angry with his brother
will be liable to judgment;
and whoever says to his brother, ‘Raqa,’
will be answerable to the Sanhedrin;
and whoever says, ‘You fool,’
will be liable to fiery Gehenna.
Therefore, if you bring your gift to the altar,
and there recall that your brother
has anything against you,
leave your gift there at the altar,
go first and be reconciled with your brother,
and then come and offer your gift.
Settle with your opponent quickly while on the way to court.
Otherwise your opponent will hand you over to the judge,
and the judge will hand you over to the guard,
and you will be thrown into prison.
Amen, I say to you,
you will not be released until you have paid the last penny.

“You have heard that it was said,
You shall not commit adultery.
But I say to you,
everyone who looks at a woman with lust
has already committed adultery with her in his heart.
If your right eye causes you to sin,
tear it out and throw it away.
It is better for you to lose one of your members
than to have your whole body thrown into Gehenna.
And if your right hand causes you to sin,
cut it off and throw it away.
It is better for you to lose one of your members
than to have your whole body go into Gehenna.

“It was also said,
Whoever divorces his wife must give her a bill of divorce.
But I say to you,
whoever divorces his wife –  unless the marriage is unlawful –
causes her to commit adultery,
and whoever marries a divorced woman commits adultery.

“Again you have heard that it was said to your ancestors,
Do not take a false oath,
but make good to the Lord all that you vow.
But I say to you, do not swear at all;
not by heaven, for it is God’s throne;
nor by the earth, for it is his footstool;
nor by Jerusalem, for it is the city of the great King.
Do not swear by your head,
for you cannot make a single hair white or black.
Let your ‘Yes’ mean ‘Yes,’ and your ‘No’ mean ‘No.’
Anything more is from the evil one.”

or

Jesus said to his disciples:
“I tell you, unless your righteousness surpasses
that of the scribes and Pharisees,
you will not enter the kingdom of heaven.

“You have heard that it was said to your ancestors,
You shall not kill; and whoever kills will be liable to judgment.
But I say to you,
whoever is angry with brother
will be liable to judgment.

“You have heard that it was said, You shall not commit adultery.
But I say to you,
everyone who looks at a woman with lust
has already committed adultery with her in his heart.

“Again you have heard that it was said to your ancestors,
Do not take a false oath,
but make good to the Lord all that you vow.

But I say to you, do not swear at all.
Let your ‘Yes’ mean ‘Yes,’and your ‘No’ mean ‘No.’
Anything more is from the evil one.”

V Domingo Ordinario – 9 De Febrero 2020

Primera lectura

Is 58, 7-10

Esto dice el Señor:
“Comparte tu pan con el hambriento,
abre tu casa al pobre sin techo,
viste al desnudo
y no des la espalda a tu propio hermano.

Entonces surgirá tu luz como la aurora
y cicatrizarán de prisa tus heridas;
te abrirá camino la justicia
y la gloria del Señor cerrará tu marcha.

Entonces clamarás al Señor y él te responderá;
lo llamarás y él te dirá: ‘Aquí estoy’.

Cuando renuncies a oprimir a los demás
y destierres de ti el gesto amenazador
y la palabra ofensiva;
cuando compartas tu pan con el hambriento
y sacies la necesidad humillado,
brillará tu luz en las tinieblas
y tu oscuridad será como el mediodía’’.


Salmo Responsorial

Salmo 111, 4-5. 6-7. 8a y 9

R. (4a) El justo brilla como usa luz en las tinieblas.
Quien es justo, clemente y compasivo.
como una luz en las tinieblas brilla.
Quienes, compadecidos, prestan
y llevan su negocio honradamente
jamás se desvairán.
R. El justo brilla como usa luz en las tinieblas.
El justo no vacilará;
vivirá su recuerdo para siempre.
No temerá malas noticias,
porque en el Señor vive confiadamente.
R. El justo brilla como usa luz en las tinieblas.
Firme está y sin temor s corazón.
Al pobre da limosna,
obra siempre conforme a la justicia;
su frente se alzará llena de gloria.
R. El justo brilla como usa luz en las tinieblas.


Segunda lectura

1 Co 2, 1-5

Hermanos: Cuando llegué a la ciudad de ustedes para anunciarles el Evangelio, no busqué hacerlo mediante la elocuencia del lenguaje o la sabiduría humana, sino que resolví no hablarles sino de Jesucristo, más aún, de Jesucristo crucificado.

Me presenté ante ustedes débil y temblando de miedo. Cuando les hablé y les prediqué el Evangelio, no quise convencerlos con palabras de hombre sabio; al contrario, los convencí por medio del Espíritu y del poder de Dios, a fin de que la fe de ustedes dependiera del poder de Dios y no de la sabiduría de los hombres.


Aclamación antes del Evangelio

Jn 8, 12b

R. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor;
el que me sigue tendrá la luz de la vida.
R. Aleluya.


Evangelio

Mt 5, 13-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente.

Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero, para que alumbre a todos los de la casa.

Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos’’.