16th Sunday in Ordinary Time – July 21, 2019

Sixteenth Sunday in Ordinary Time
Lectionary: 108

Sunday Bulletin 2019-07-21[666]

Christ in the House of Mary and Martha, Vermeer, Scottish National Gallery

Reading 1GN 18:1-10A

The LORD appeared to Abraham by the terebinth of Mamre,
as he sat in the entrance of his tent,
while the day was growing hot. 
Looking up, Abraham saw three men standing nearby. 
When he saw them, he ran from the entrance of the tent to greet them;
and bowing to the ground, he said:
“Sir, if I may ask you this favor,
please do not go on past your servant. 
Let some water be brought, that you may bathe your feet,
and then rest yourselves under the tree. 
Now that you have come this close to your servant,
let me bring you a little food, that you may refresh yourselves;
and afterward you may go on your way.” 
The men replied, “Very well, do as you have said.”

Abraham hastened into the tent and told Sarah,
“Quick, three measures of fine flour! Knead it and make rolls.” 
He ran to the herd, picked out a tender, choice steer,
and gave it to a servant, who quickly prepared it. 
Then Abraham got some curds and milk,
as well as the steer that had been prepared,
and set these before the three men;
and he waited on them under the tree while they ate.

They asked Abraham, “Where is your wife Sarah?”
He replied, “There in the tent.” 
One of them said, “I will surely return to you about this time next year,
and Sarah will then have a son.”

Responsorial Psalm PS 15:2-3, 3-4, 5

R.(1a) He who does justice will live in the presence of the Lord.
One who walks blamelessly and does justice;
who thinks the truth in his heart
and slanders not with his tongue.
R. He who does justice will live in the presence of the Lord.
Who harms not his fellow man,
nor takes up a reproach against his neighbor;
by whom the reprobate is despised,
while he honors those who fear the LORD.
R. He who does justice will live in the presence of the Lord.
Who lends not his money at usury
and accepts no bribe against the innocent.
One who does these things
shall never be disturbed.
R. He who does justice will live in the presence of the Lord.

Reading 2COL 1:24-28

Brothers and sisters:
Now I rejoice in my sufferings for your sake,
and in my flesh I am filling up
what is lacking in the afflictions of Christ
on behalf of his body, which is the church,
of which I am a minister
in accordance with God’s stewardship given to me
to bring to completion for you the word of God,
the mystery hidden from ages and from generations past.
But now it has been manifested to his holy ones,
to whom God chose to make known the riches of the glory
of this mystery among the Gentiles;
it is Christ in you, the hope for glory. 
It is he whom we proclaim,
admonishing everyone and teaching everyone with all wisdom,
that we may present everyone perfect in Christ.

AlleluiaCF. LK 8:15

R. Alleluia, alleluia.
Blessed are they who have kept the word with a generous heart
and yield a harvest through perseverance.
R. Alleluia, alleluia.

GospelLK 10:38-42

Jesus entered a village 
where a woman whose name was Martha welcomed him.
She had a sister named Mary
who sat beside the Lord at his feet listening to him speak. 
Martha, burdened with much serving, came to him and said,
“Lord, do you not care
that my sister has left me by myself to do the serving? 
Tell her to help me.” 
The Lord said to her in reply,
“Martha, Martha, you are anxious and worried about many things. 
There is need of only one thing. 
Mary has chosen the better part
and it will not be taken from her.”

XVI Domingo Ordinario – 21 De Julio 2019

Sunday Bulletin 2019-07-21[666]

Christ in the House of Martha & Mary, Vermeer, Nat’l. Gallery Scotland

Primera lectura 

Gen 18, 1-10a

Un día, el Señor se le apareció a Abraham en el encinar de Mambré. Abraham estaba sentado en la entrada de su tienda, a la hora del calor más fuerte. Levantando la vista, vio de pronto a tres hombres que estaban de pie ante él. Al verlos, se dirigió a ellos rápidamente desde la puerta de la tienda, y postrado en tierra, dijo: “Señor mío, si he hallado gracia a tus ojos, te ruego que no pases junto a mí sin detenerte. Haré que traigan un poco de agua para que se laven los pies y descansen a la sombra de estos árboles; traeré pan para que recobren las fuerzas y después continuarán su camino, pues sin duda para eso han pasado junto a su siervo”.

Ellos le contestaron: “Está bien. Haz lo que dices”. Abraham entró rápidamente en la tienda donde estaba Sara y le dijo: “Date prisa, toma tres medidas de harina, amásalas y cuece unos panes”.

Luego Abraham fue corriendo al establo, escogió un ternero y se lo dio a un criado para que lo matara y lo preparara. Cuando el ternero estuvo asado, tomó requesón y leche y lo sirvió todo a los forasteros. Él permaneció de pie junto a ellos, bajo el árbol, mientras comían. Ellos le preguntaron: “¿Donde está Sara, tu mujer?” Él respondió: “Allá, en la tienda”. Uno de ellos le dijo: “Dentro de un año volveré sin falta a visitarte por estas fechas; para entonces, Sara, tu mujer, habrá tenido un hijo”.


Salmo Responsorial

Salmo 14, 2-3ab. 3cd-4ab. 5

R. (1a) ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
El hombre que procede honradamente 
y obra con justicia;
el que es sincero en sus palabras 
y con su lengua a nadie desprestigia. 
R. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
Quien no hace mal al prójimo
ni difama al vecino;
quien no ve con aprecio a los malvados 
pero honra a quienes temen al Altisimo.  
R. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
Quien presta sin usura 
y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes.
Quienes vivan así
serán gratos a Dios eternamente. 
R. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?


Segunda lectura

Col 1, 24-28

Hermanos: Ahora me alegro de sufrir por ustedes, porque así completo lo que falta a la pasión de Cristo en mí, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.

Por disposición de Dios, yo he sido constituido ministro de esta Iglesia para predicarles por entero su mensaje, o sea el designio secreto que Dios ha mantenido oculto desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a su pueblo santo.

Dios ha querido dar a conocer a los suyos la gloria y riqueza que este designio encierra para los paganos, es decir, que Cristo vive en ustedes y es la esperanza de la gloria. Ese mismo Cristo es el que nosotros predicamos cuando corregimos a los hombres y los instruimos con todos los recursos de la sabiduría, a fin de que todos sean cristianos perfectos.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Lc 8, 15

R. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor
con un corazón bueno y sincero,
y perseveran hasta dar fruto.
R. Aleluya.


Evangelio

Lk 10, 38-42

En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”.

El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”.

XV Domingo Ordinario – July 14, 2019

The Good Samaritan by Vincent Van Gogh, 1890

Primera lectura 

Deut 30, 10-14

En aquellos días, habló Moisés al pueblo y le dijo: “Escucha la voz del Señor, tu Dios, que te manda guardar sus mandamientos y disposiciones escritos en el libro de esta ley. Y conviértete al Señor tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma.

Estos mandamientos que te doy, no son superiores a tus fuerzas ni están fuera de tu alcance. No están en el cielo, de modo que pudieras decir: ‘¿Quién subirá por nosotros al cielo para que nos los traiga, los escuchemos y podamos cumplirlos?’ Ni tampoco están al otro lado del mar, de modo que pudieras objetar: ‘¿Quién cruzará el mar por nosotros para que nos los traiga, los escuchemos y podamos cumplirlos?’ Por el contrario, todos mis mandamientos están muy a tu alcance, en tu boca y en tu corazón, para que puedas cumplirlos”.


Salmo Responsorial

Salmo 68, 14 y 17. 30-31. 33-34. 36ab y 37

R. (cf. 33) Escúchame, Señor, porque eres bueno.
A ti, Señor, elevo mi plegaria,  
ven en mi ayuda pronto; 
escúchame conforme tu clemencia, 
Dios fiel en el socorro. 
Escúchame, Señor, pues eres bueno
y en tu ternera vuelve a mí tus ojos. 
R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.
Mírame enfermo y afligido; 
defiéndeme y ayúdame, Dios mío.
En mi cantar exaltaré tu nombre,
proclamaré tu gloria, agradecido. 
R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.
Se alegrarán al verlo los que sufren; 
quienes buscan a Dios tendrán más ánimo, 
porque el Señor jamás desoye al pobre
ni olvida al que se encuentra encadenado. 
R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.
Ciertamente el Señor salvará a Sión,
reconstruirá a Judá;
la heredarán los hijos de sus siervos,
quienes aman a Dios la habitarán. 
R. Escúchame, Señor, porque eres bueno.


Segunda lectura

Col 1, 15-20

Cristo es la imagen de Dios invisible,
el primogénito de toda la creación,
porque en él tienen su fundamento todas las cosas creadas,
del cielo y de la tierra, las visibles y las invisibles,
sin excluir a los tronos y dominaciones,
a los principados y potestades.
Todo fue creado por medio de él y para él.

Él existe antes que todas las cosas,
y todas tienen su consistencia en él.
Él es también la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
para que sea el primero en todo.

Porque Dios quiso que en Cristo habitara toda plenitud
y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas,
del cielo y de la tierra,
y darles la paz por medio de su sangre,
derramada en la cruz.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Jn 6, 63c. 68c

R. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son Espíritu y vida.
Tú tienes palabras de vida eterna.
R. Aleluya.


Evangelio

Lc 10, 25-37

En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: “Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?” El doctor de la ley contestó: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús le dijo: “Has contestado bien; si haces eso, vivirás”.

El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: ‘Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso’.

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?” El doctor de la ley le respondió: “El que tuvo compasión de él”. Entonces Jesús le dijo: “Anda y haz tú lo mismo”.

Fifthteenth Sunday in Ordinary Time – July 14, 2019

Fifteenth Sunday in Ordinary Time
Lectionary: 105

The Good Samaritan by Vincent Van Gogh 1890

Reading 1DT 30:10-14

Moses said to the people:
“If only you would heed the voice of the LORD, your God,
and keep his commandments and statutes
that are written in this book of the law,
when you return to the LORD, your God,
with all your heart and all your soul.

“For this command that I enjoin on you today
is not too mysterious and remote for you.
It is not up in the sky, that you should say,
‘Who will go up in the sky to get it for us
and tell us of it, that we may carry it out?’
Nor is it across the sea, that you should say,
‘Who will cross the sea to get it for us
and tell us of it, that we may carry it out?’
No, it is something very near to you,
already in your mouths and in your hearts;
you have only to carry it out.”

Responsorial PsalmPS 69:14, 17, 30-31, 33-34, 36, 37

R. (cf. 33)  Turn to the Lord in your need, and you will live.
I pray to you, O LORD,
 for the time of your favor, O God!
In your great kindness answer me
 with your constant help.
Answer me, O LORD, for bounteous is your kindness:
 in your great mercy turn toward me.
R. Turn to the Lord in your need, and you will live.
I am afflicted and in pain;
 let your saving help, O God, protect me.
I will praise the name of God in song,
 and I will glorify him with thanksgiving.
Turn to the Lord in your need, and you will live.
“See, you lowly ones, and be glad;
 you who seek God, may your hearts revive!
For the LORD hears the poor,
 and his own who are in bonds he spurns not.”
R. Turn to the Lord in your need, and you will live.
For God will save Zion
 and rebuild the cities of Judah.
The descendants of his servants shall inherit it,
 and those who love his name shall inhabit it.
R. Turn to the Lord in your need, and you will live.

OrPS 19:8, 9, 10, 11

R.(9a) Your words, Lord, are Spirit and life.
The law of the LORD is perfect,
 refreshing the soul;
the decree of the LORD is trustworthy,
 giving wisdom to the simple.
R. Your words, Lord, are Spirit and life.
The precepts of the LORD are right,
 rejoicing the heart;
the command of the LORD is clear,
 enlightening the eye.
R. Your words, Lord, are Spirit and life.
The fear of the LORD is pure,
 enduring forever;
the ordinances of the LORD are true,
 all of them just.
R. Your words, Lord, are Spirit and life.
They are more precious than gold,
 than a heap of purest gold;
sweeter also than syrup
 or honey from the comb.
R. Your words, Lord, are Spirit and life.

Reading 2 COL1:15-20

Christ Jesus is the image of the invisible God,
the firstborn of all creation.
For in him were created all things in heaven and on earth,
the visible and the invisible,
whether thrones or dominions or principalities or powers;
all things were created through him and for him.
He is before all things,
and in him all things hold together.
He is the head of the body, the church.
He is the beginning, the firstborn from the dead,
that in all things he himself might be preeminent.
For in him all the fullness was pleased to dwell,
and through him to reconcile all things for him,
making peace by the blood of his cross
through him, whether those on earth or those in heaven.

AlleluiaCF. JN 6:63C, 68C

R. Alleluia, alleluia.
Your words, Lord, are Spirit and life;
you have the words of everlasting life.
R. Alleluia, alleluia.

GospelLK 10:25-37

There was a scholar of the law who stood up to test Jesus and said,
“Teacher, what must I do to inherit eternal life?”
Jesus said to him, “What is written in the law?
How do you read it?”
He said in reply,
“You shall love the Lord, your God,
with all your heart,
with all your being,
with all your strength,
and with all your mind,
and your neighbor as yourself.”

He replied to him, “You have answered correctly;
do this and you will live.”

But because he wished to justify himself, he said to Jesus,
“And who is my neighbor?”
Jesus replied,
“A man fell victim to robbers
as he went down from Jerusalem to Jericho.
They stripped and beat him and went off leaving him half-dead.
A priest happened to be going down that road,
but when he saw him, he passed by on the opposite side.
Likewise a Levite came to the place,
and when he saw him, he passed by on the opposite side.
But a Samaritan traveler who came upon him
was moved with compassion at the sight.
He approached the victim,
poured oil and wine over his wounds and bandaged them.
Then he lifted him up on his own animal,
took him to an inn, and cared for him.
The next day he took out two silver coins
and gave them to the innkeeper with the instruction,
‘Take care of him.
If you spend more than what I have given you,
I shall repay you on my way back.’
Which of these three, in your opinion,
was neighbor to the robbers’ victim?”
He answered, “The one who treated him with mercy.”
Jesus said to him, “Go and do likewise.”

Volunteer for Coffee Service

The Coffee Service is an enjoyable time for all of us, but due to health issues among our volunteers, we must urgently ask that more people help out! What is needed is for two or three people to come at 8:15 to set out the food and start the coffee. It is easier than before as we now have electricity at the little tables in the outdoor church. We use the kitchen in St. Hubert’s Hall for prep and clean up.

We serve about 35 people on most Sundays, which increases to about 75 on July 4th and Labor Day.

It would be best to set up a pot luck system, share contact info, and switch off week ends, so people don’t have to commit every week end. It’s really a fun ministry, sharing recipes and meeting other parishioners, and providing hospitality to visitors and new parishioners. Telephone Irene Deem at (707) 486-9683 or email 3churchesecc@gmail.com.

XIV Domingo Ordinario – 7 De Julio 2019

Primera lectura 

Is 66, 10-14

Alégrense con Jerusalén, gocen con ella todos los que la aman, alégrense de su alegría todos los que por ella llevaron luto, para que se alimenten de sus pechos, se llenen de sus consuelos y se deleiten con la abundancia de su gloria.

Porque dice el Señor: “Yo haré correr la paz sobre ella como un río y la gloria de las naciones como un torrente desbordado. Como niños serán llevados en el regazo y acariciados sobre sus rodillas; como un hijo a quien su madre consuela, así los consolaré yo. En Jerusalén serán ustedes consolados.

Al ver esto se alegrará su corazón y sus huesos florecerán como un prado. Y los siervos del Señor conocerán su poder’’.


Salmo Responsorial

Salmo 65, 1-3a. 4-5. 6-7a, 16 y 20

R. (1) Las obras del Señor son admirables.
Que aclame al Señor toda la tierra;
celebremos su gloria y su poder,
cantemos un himno de alabanza,
digamos al Señor: “Tu obra es admirable”. 
R. Las obras del Señor son admirables.
Que se postre ante ti la tierra entera
y celebre con cánticos tu nombre. 
Admiremos las obras del Señor, 
los prodigios que ha hecho por los hombres. 
R. Las obras del Señor son admirables.
El transformó el mar Rojo en tierra firme
y los hizo cruzar el Jordan a pie enjuto.
Llenémonos por eso de gozo y gratitud: 
El Señor es eterno y poderoso. 
R. Las obras del Señor son admirables.
Cuantos temen a Dios vengan y escuchen, 
y les diré lo que ha hecho por mí.
Bendito sea Dios que no rechazó mi súplica,
ni me retiró su gracia. 
R. Las obras del Señor son admirables.

Segunda lectura

Gal 6, 14-18

Hermanos: No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo. Porque en Cristo Jesús de nada vale el estar circuncidado o no, sino el ser una nueva creatura.

Para todos los que vivan conforme a esta norma y también para el verdadero Israel, la paz y la misericordia de Dios. De ahora en adelante, que nadie me ponga más obstáculos, porque llevo en mi cuerpo la marca de los sufrimientos que he pasado por Cristo.

Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes. Amén.


Aclamación antes del Evangelio

Col 3, 15a. 16a

R. Aleluya, aleluya.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo;
que la palabra de Cristo habite en ustedes
con toda su riqueza.
R. Aleluya.


Evangelio

Lc 10, 1-12. 17-20

En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’.

Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: ‘Hasta el polvo de esta ciudad, que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca’. Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad”.

Los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.

Él les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les someten. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.

O bien:

Lc 10, 1-9

En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’”.

Fourteenth Sunday in Ordinary Time – July 7, 2019

Reading 1IS 66:10-14C

Thus says the LORD:
 Rejoice with Jerusalem and be glad because of her,
 all you who love her;
 exult, exult with her,
 all you who were mourning over her!
 Oh, that you may suck fully
 of the milk of her comfort,
 that you may nurse with delight
 at her abundant breasts!
 For thus says the LORD:
 Lo, I will spread prosperity over Jerusalem like a river,
 and the wealth of the nations like an overflowing torrent.
 As nurslings, you shall be carried in her arms,
 and fondled in her lap;
 as a mother comforts her child,
 so will I comfort you;
 in Jerusalem you shall find your comfort.

 When you see this, your heart shall rejoice
 and your bodies flourish like the grass;
 the LORD’s power shall be known to his servants.

Responsorial PsalmPS 66:1-3, 4-5, 6-7, 16, 20

R. (1) Let all the earth cry out to God with joy.
Shout joyfully to God, all the earth,
 sing praise to the glory of his name;
 proclaim his glorious praise.
Say to God, “How tremendous are your deeds!”
R. Let all the earth cry out to God with joy.
“Let all on earth worship and sing praise to you,
 sing praise to your name!”
Come and see the works of God,
 his tremendous deeds among the children of Adam.
R. Let all the earth cry out to God with joy.
He has changed the sea into dry land;
 through the river they passed on foot;
 therefore let us rejoice in him.
He rules by his might forever.
R. Let all the earth cry out to God with joy. 
Hear now, all you who fear God, while I declare
 what he has done for me.
Blessed be God who refused me not
 my prayer or his kindness!
R. Let all the earth cry out to God with joy.

Reading 2 GAL 6:14-18

Brothers and sisters:
May I never boast except in the cross of our Lord Jesus Christ,
through which the world has been crucified to me,
and I to the world. 
For neither does circumcision mean anything, nor does uncircumcision,
but only a new creation. 
Peace and mercy be to all who follow this rule
and to the Israel of God.

From now on, let no one make troubles for me;
for I bear the marks of Jesus on my body.

The grace of our Lord Jesus Christ be with your spirit,
brothers and sisters. Amen.

AlleluiaCOL 3:15A, 16A

R. Alleluia, alleluia.
Let the peace of Christ control your hearts;
let the word of Christ dwell in you richly.
R. Alleluia, alleluia.

GospelLK 10:1-12, 17-20 

At that time the Lord appointed seventy-two others
whom he sent ahead of him in pairs
to every town and place he intended to visit. 
He said to them,
“The harvest is abundant but the laborers are few;
so ask the master of the harvest
to send out laborers for his harvest. 
Go on your way;
behold, I am sending you like lambs among wolves. 
Carry no money bag, no sack, no sandals;
and greet no one along the way. 
Into whatever house you enter, first say,
‘Peace to this household.’
If a peaceful person lives there,
your peace will rest on him;
but if not, it will return to you. 
Stay in the same house and eat and drink what is offered to you,
for the laborer deserves his payment. 
Do not move about from one house to another. 
Whatever town you enter and they welcome you,
eat what is set before you,
cure the sick in it and say to them,
‘The kingdom of God is at hand for you.’
Whatever town you enter and they do not receive you,
go out into the streets and say,
‘The dust of your town that clings to our feet,
even that we shake off against you.’
Yet know this: the kingdom of God is at hand. 
I tell you,
it will be more tolerable for Sodom on that day than for that town.”

The seventy-two returned rejoicing, and said,
“Lord, even the demons are subject to us because of your name.” 
Jesus said, “I have observed Satan fall like lightning from the sky. 
Behold, I have given you the power to ‘tread upon serpents’ and  scorpions 
and upon the full force of the enemy and nothing will harm you.  Nevertheless, do not rejoice because the spirits are subject to you,
but rejoice because your names are written in heaven.”

Or LK 10:1-9

At that time the Lord appointed seventy-two others
whom he sent ahead of him in pairs
to every town and place he intended to visit. 
He said to them,
“The harvest is abundant but the laborers are few;
so ask the master of the harvest
to send out laborers for his harvest. 
Go on your way;
behold, I am sending you like lambs among wolves. 
Carry no money bag, no sack, no sandals;
and greet no one along the way. 
Into whatever house you enter, first say,
‘Peace to this household.’
If a peaceful person lives there,
your peace will rest on him;
but if not, it will return to you. 
Stay in the same house and eat and drink what is offered to you,
for the laborer deserves his payment. 
Do not move about from one house to another. 
Whatever town you enter and they welcome you,
eat what is set before you,
cure the sick in it and say to them,
‘The kingdom of God is at hand for you.'”

Get your tickets at www.brownpapertickets.com Thursday, July 25, 2019

This year we have big changes for the coffee service. St. Elizabeth’s Guild has retired this ministry, and we are very grateful to volunteers who stepped forward: Jeanine Rossi, Sue and Charlie Eckberg and Barbara Conway. We encourage more parishioners to join the fun, bring a sweet or savory and participate in this important ministry which provides hospitality and fellowship to our visitors and parishioners.

A very sincere thank you to SIMPLY SACRED who donated the holy cards, pocket medals, rosaries and little silk bags which are offered free of charge.